Blackwork y línea fina. Traes la idea, la dibujamos juntos y no tocamos la aguja hasta que el boceto te convence del todo.
Todo lo que ves está hecho en el estudio y publicado con permiso de quien lo lleva puesto. Si te gusta un estilo, dilo al reservar y lo hablamos.
La galería se gestiona desde el panel: subes las fotos y salen aquí en el mismo orden.
Abrí el estudio en 2016 después de seis años tatuando en casa de otros. Aquí trabajo yo sola: no hay rotación de artistas ni sesiones solapadas.
No copio tatuajes de Instagram. Si traes una referencia, la usamos como punto de partida y hacemos algo tuyo, porque lo vas a llevar toda la vida.
Material desechable, tintas veganas y registro sanitario a la vista. Si tienes dudas sobre alergias, hacemos prueba antes.
Lava con agua tibia y jabón neutro dos veces al día. Seca a toquecitos, sin frotar.
Ni playa ni piscina durante tres semanas. El cloro y el sol se comen la tinta nueva.
Va a picar y va a soltar costra. Si te la arrancas, te llevas la tinta con ella.
A los dos meses lo revisamos. Si hace falta retocar, no se cobra.
La consulta de diseño no cuesta nada y no te compromete a nada. De ahí sale el boceto, el presupuesto y las horas que hacen falta.