Apertura de puertas
La urgencia clásica. Con el precio de la salida, que es lo que todo el mundo teme y casi nadie publica.
Quien se queda fuera de casa no rellena formularios: llama. Una web con el teléfono arriba del todo, precios claros y WhatsApp para mandar una foto de la cerradura.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de cerrajeros sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Unos lo buscan como software de gestión para cerrajeros y otros como una forma de dar presupuesto online sin perder media mañana al teléfono. Es lo mismo: te llega el aviso con lo que necesita y desde dónde, y contestas desde el móvil.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges cerrajeros en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de contactarte.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Media cerrajería es urgencia a las tres de la mañana y la otra media es un presupuesto que se compara con calma. Son dos clientes y la web tiene que servir a los dos sin estorbarse.
La urgencia clásica. Con el precio de la salida, que es lo que todo el mundo teme y casi nadie publica.
Por pérdida de llaves, por una mudanza o tras un robo. Trabajo planificado y con mejor margen que la urgencia.
Antibumping, antitaladro, escudos, puertas acorazadas. Quien busca esto ya sabe lo que quiere y compara marcas.
Si las cubres de verdad, con el horario y el teléfono arriba del todo. Y si no, dilo: una urgencia sin respuesta es una reseña de una estrella.
Reparación de persianas, cierres de local, motorización. Un negocio entero aparte de las puertas.
Apertura, instalación, cambio de combinación. Poca competencia y ticket alto.
Hasta dónde vas y qué cuesta llegar. Es la primera pregunta de cada llamada.
En urgencias no hay calendario que valga. La web tiene que resolver una cosa: que te llamen en menos de diez segundos.
Con botón de llamada directa en el móvil, que es desde donde llaman.
Ver la cerradura antes de salir ahorra viajes y permite dar precio.
Si dejas datos, tres campos: nombre, móvil y qué pasa.
Una apertura desde 65 €. Poner un precio de partida te distingue del que no lo pone.
Si no lo cobras, dilo: es de lo que más desconfía la gente.
Vamos, miramos y damos precio. Si no convence, no se cobra nada.
La necesita para el seguro y para la comunidad, y no todos la dan.
La mayoría se abre sin taladrar. Decirlo tranquiliza mucho.
Los barrios y pueblos donde vas de verdad, no «toda España».
Quien se ha quedado fuera de casa no compara tres webs: llama al primero que le da un precio y un tiempo. Todo lo demás de tu página está para que esa llamada ocurra.
Una apertura desde sesenta y cinco euros dicho en la portada. Sin eso, la mitad sigue buscando por miedo a la sorpresa.
Una foto vale más que cinco minutos de explicación al teléfono, y te deja salir sabiendo qué herramienta llevar.
Decir a qué barrios vas y en cuánto llegas es lo que convierte una visita en una llamada.
Nadie escribe «página web» cuando necesita cerrajeros: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Un formulario con lo que necesitas saber: qué hace falta y desde dónde.
El teléfono va por delante en el móvil, que es desde donde te buscan.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Cerrajeros en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Presupuestos online | Incluidos, te llegan al momento | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en cerrajeros.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Para urgencias, no: lo que necesitas es el teléfono bien visible. La plantilla de cerrajeros sustituye el calendario por una tarjeta de llamada con WhatsApp y formulario corto.
Sí. Defines el horario de 24 horas y la web enseña «Abierto 24 horas, todos los días» en la barra superior automáticamente.
Por WhatsApp sí, con el botón que lleva un mensaje preparado. Por el formulario web solo texto.
Sí, como precio «desde». La web además incluye un aviso explicando que un precio cerrado por teléfono sin ver la puerta suele acabar siendo el triple.
Sí. Publicas cada servicio —apertura, cambio de bombín, puerta acorazada, antibumping— con su precio de partida.
En un portal de presupuestos, la petición para cambiar una cerradura suele llegar a varios profesionales a la vez, y el cliente compara precios antes de conocerte, con las condiciones de la plataforma. En tu web, quien te llama o te escribe ya te ha elegido a ti, y pagas un precio fijo al mes, sin pagar por cada contacto. No es una cosa o la otra: puedes seguir en el portal mientras tu web empieza a traerte clientes propios.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «cerrajero urgente cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Si trabajas sin local, en la ficha puedes ocultar tu dirección y marcar los pueblos y barrios a los que llegas. Tu web la refuerza: lleva tu teléfono, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Quien se queda fuera de casa no rellena formularios: llama. Una web con el teléfono arriba del todo, precios claros y WhatsApp para mandar una foto de la cerradura.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos