Tarifas
Mensual, trimestral, anual, matrícula. Y si hay permanencia: es lo que más frena y lo que más se oculta.
Cuotas, horarios de clases dirigidas e instalaciones. Una web que enseñe el sitio, publique las tarifas y recoja las altas sin pasar por recepción.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


No son dibujos: es la web de ejemplo de gimnasios sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para gimnasios, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca «programa de citas»: aquí es lo mismo.
Todavía no hay opiniones de gimnasios en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Eliges gimnasios en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —día suelto, cuota mensual y sesión con entrenador—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de gimnasios al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Quien busca gimnasio compara tres cosas: cuánto cuesta al mes, si hay permanencia y qué clases hay a la hora a la que puede ir.
Mensual, trimestral, anual, matrícula. Y si hay permanencia: es lo que más frena y lo que más se oculta.
El cuadro de horarios completo. Es la página más visitada de cualquier gimnasio.
Sala, peso libre, cardio, vestuarios, piscina. Con fotos reales, no de banco de imágenes.
Con precio por sesión o por bono. Es el servicio de más margen.
Incluidos fines de semana y festivos. Decide más que el precio para quien trabaja a turnos.
Gratis o de pago. La puerta de entrada, y conviene poder reservarla online.
Si las clases tienen aforo, que se reserven desde el móvil. Ahorra llamadas y llena las plazas.
Así es el panel de tu web de gimnasios, con la agenda llena.

Quien busca gimnasio quiere dos datos: cuánto cuesta y si hay clase a la hora que puede ir. Todo lo demás es adorno.
Mensual, trimestral, matrícula. Sin «infórmate en recepción».
Con la hora, el nivel y la sala.
Y el de fines de semana y festivos, que es lo que más varía.
Máquinas, vestuarios, sala de dirigidas. Se decide con los ojos.
Sesiones individuales reservables, que es lo que más margen deja.
Para turistas y para el que quiere probar.
Un gimnasio de barrio compite con cadenas que tienen aplicación propia. No hace falta la aplicación: hace falta que la cuota se pueda contratar y la clase reservar sin pasar por recepción.
El horario de cada clase en la web, con sus plazas: cada socio reserva la suya viendo cuántas quedan, y al llenarse deja de ofrecerse. Se acabó la hoja colgada en la pared.
La cuota mensual explicada y contratable desde la web, con lo que incluye y sin permanencia si no la hay.
Sesiones individuales dentro del gimnasio, con su agenda y su precio. Es el ingreso que más sube el ticket.
Muchas altas empiezan con una visita o una clase de prueba. Si reservarla exige llamar en horario de recepción, se queda en «ya iré»; si se hace desde el móvil al ver tu web, esa misma semana vienen.
Quien busca gimnasio compara cuota, horario y si hay clase de prueba. Pon las tres cosas claras y la prueba reservable: es lo que convierte a quien mira en quien se apunta.
La sesión con entrenador, de una hora, con su precio y sus huecos. El socio la reserva desde el móvil y aparece en la agenda del panel sin pasar por recepción.
La víspera, un recordatorio por correo y por WhatsApp con botón para confirmar o anular. Quien no va a venir libera el hueco, y en cada reserva ves quién ha confirmado.
Nadie escribe «página web» cuando necesita gimnasios: escribe lo que le preocupa —el precio, si hay hueco hoy, la duda concreta—, y gana quien lo contesta mejor.
Tus socios eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Tu web publicada en gimnasios.agendra.digital, con tus servicios, tu horario y tus reservas, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de gimnasios con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de gimnasios a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, y deberías. Es la primera búsqueda y el «consultar precio» hace que el visitante se vaya a la web del siguiente gimnasio.
Sí. Cada clase dirigida lleva sus plazas y sus horas fijas en la semana, y los socios reservan la suya desde la web viendo cuántas quedan. Las sesiones individuales, como el entrenador personal, van en la misma agenda como citas normales.
Sí, también para las clases dirigidas. Cada clase lleva sus plazas y sus horas fijas en la semana —spinning los martes y jueves a las 19:00, con veinte bicis—, y cada socio reserva la suya desde la web viendo cuántas quedan. Cuando se llena, deja de ofrecerse. La clase de prueba, la visita o la sesión con entrenador se reservan como una cita normal, en los huecos libres de tu horario.
Sí, con su precio, lo que incluye cada una y cómo darse de baja, que es lo que más se pregunta. La cuota no se cobra desde la web: se explica, y el alta se cierra en el gimnasio o por el medio con el que ya cobras.
Sí, como producto con su precio. Es un ingreso fácil en zonas turísticas.
Sí, con el calendario de citas: cada entrenador puede ser un servicio con su precio y su duración.
Sí. Con el plan Estudio puedes tener una web por sede, cada una con su dirección, su horario y sus cuotas.
Sí, no es una cosa o la otra. Las apps de pases traen gente que va probando centros, con las condiciones de la app. Tu web es donde reserva quien ya te ha elegido: con tu horario y tus tarifas, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada clase. Cuanta más gente llegue por tu web, menos dependes de la app.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis, y en el que pones tu web. Si trabajas sin local, en esa ficha puedes ocultar tu dirección y marcar las zonas a las que llegas; si trabajas solo a distancia o vendes solo online, Google no admite ficha en el mapa y lo que te trae clientes es la propia web. La web lleva tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, y sale en Google también con el plan gratis. Con el plan Profesional la damos de alta en Search Console y sale una página por cada pueblo donde trabajas. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Cuotas, horarios de clases dirigidas e instalaciones. Una web que enseñe el sitio, publique las tarifas y recoja las altas sin pasar por recepción.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos