Tarifas
Mensual, trimestral, anual, matrícula. Y si hay permanencia: es lo que más frena y lo que más se oculta.
Cuotas, horarios de clases dirigidas e instalaciones. Una web que enseñe el sitio, publique las tarifas y recoja las altas sin pasar por recepción.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de gimnasios sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para gimnasios, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges gimnasios en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Quien busca gimnasio compara tres cosas: cuánto cuesta al mes, si hay permanencia y qué clases hay a la hora a la que puede ir.
Mensual, trimestral, anual, matrícula. Y si hay permanencia: es lo que más frena y lo que más se oculta.
El cuadro de horarios completo. Es la página más visitada de cualquier gimnasio.
Sala, peso libre, cardio, vestuarios, piscina. Con fotos reales, no de banco de imágenes.
Con precio por sesión o por bono. Es el servicio de más margen.
Incluidos fines de semana y festivos. Decide más que el precio para quien trabaja a turnos.
Gratis o de pago. La puerta de entrada, y conviene poder reservarla online.
Si las clases tienen aforo, que se reserven desde el móvil. Ahorra llamadas y llena las plazas.
Quien busca gimnasio quiere dos datos: cuánto cuesta y si hay clase a la hora que puede ir. Todo lo demás es adorno.
Mensual, trimestral, matrícula. Sin «infórmate en recepción».
Con la hora, el nivel y la sala.
Y el de fines de semana y festivos, que es lo que más varía.
Máquinas, vestuarios, sala de dirigidas. Se decide con los ojos.
Sesiones individuales reservables, que es lo que más margen deja.
Para turistas y para el que quiere probar.
Un gimnasio de barrio compite con cadenas que tienen aplicación propia. No hace falta la aplicación: hace falta que la cuota se pueda contratar y la clase reservar sin pasar por recepción.
Cada clase con su aforo y su horario. Se acabó apuntarse en una hoja colgada en la pared.
La cuota mensual explicada y contratable desde la web, con lo que incluye y sin permanencia si no la hay.
Sesiones individuales dentro del gimnasio, con su agenda y su precio. Es el ingreso que más sube el ticket.
Nadie escribe «página web» cuando necesita gimnasios: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Gimnasios en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en gimnasios.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí, y deberías. Es la primera búsqueda y el «consultar precio» hace que el visitante se vaya a la web del siguiente gimnasio.
Para clases con aforo, la plantilla de tienda con plazas funciona bien. El calendario de citas está pensado para sesiones individuales, como el entrenador personal.
Sí, como producto con su precio. Es un ingreso fácil en zonas turísticas.
Sí, con el calendario de citas: cada entrenador puede ser un servicio con su precio y su duración.
Sí. Con el plan Estudio puedes tener una web por sede, cada una con su dirección, su horario y sus cuotas.
Sí, no es una cosa o la otra. Las apps de pases traen gente que va probando centros, con las condiciones de la app. Tu web es donde reserva quien ya te ha elegido: con tu horario y tus tarifas, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada clase. Cuanta más gente llegue por tu web, menos dependes de la app.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «gimnasio cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de los socios, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Quien duda en apuntarse quiere saber cómo es el ambiente y si estará a gusto el primer día. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien no se ha apuntado nunca y quiere saber qué nivel hace falta o qué traer te lo pregunta a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada reserva y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Cuotas, horarios de clases dirigidas e instalaciones. Una web que enseñe el sitio, publique las tarifas y recoja las altas sin pasar por recepción.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos