Pequeñas reformas
Tirar un tabique, abrir un hueco, cambiar un alicatado. El trabajo que nadie quiere y todos buscan.
Alicatados, solados, tabiques y arreglos. El oficio que más se busca por el móvil y el que menos webs decentes tiene. Ahí está la oportunidad.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de albañiles sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Unos lo buscan como software de gestión para albañiles y otros como una forma de dar presupuesto online sin perder media mañana al teléfono. Es lo mismo: te llega el aviso con lo que necesita y desde dónde, y contestas desde el móvil.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges albañiles en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de contactarte.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Mucha gente busca un albañil para algo pequeño —una pared, unas humedades, un alicatado— y no encuentra a nadie que se moleste en ir. Decir que haces trabajos pequeños te llena la agenda.
Tirar un tabique, abrir un hueco, cambiar un alicatado. El trabajo que nadie quiere y todos buscan.
Tratamiento, impermeabilización, terrazas. Búsqueda con problema y con urgencia.
Suelos, azulejos, porcelánico. Por metros, con precio de mano de obra.
Rehabilitación, tejados, canalones. Presupuesto grande, muchas veces de comunidad.
Con proyecto y licencia. Otro nivel de encargo.
Portales, garajes, arreglos comunes. Contratos que se repiten.
Gratuito y sin compromiso, si lo es. En este oficio es lo que más se busca.
La mayoría de los albañiles no tienen web. Tener una decente, con fotos y teléfono, te pone por delante de casi todos en tu zona.
Alicatado, solado, tabiquería, impermeabilización, pequeñas obras.
Hechas con el móvil valen: se reducen solas y se ven bien.
Los pueblos y barrios concretos donde trabajas.
Decir que lo das por escrito ya es un argumento.
Autónomo dado de alta y con seguro. Lo pregunta todo el mundo.
Si entra en el precio o va aparte. Es la sorpresa clásica.
Al albañil se le llama para un tabique y para una obra entera, y son dos clientes distintos. Poner precio por horas para lo pequeño te llena los huecos entre obras.
Un agujero, un tabique o un alicatado suelto. Publicarlo capta el trabajo que nadie quiere y que llena el calendario.
Con visita y por escrito. El formulario pregunta metros, planta y si hay ascensor antes de mover la furgoneta.
En albañilería la foto del antes y el después vale más que cualquier certificado.
Nadie escribe «página web» cuando necesita albañiles: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Un formulario con lo que necesitas saber: qué hace falta y desde dónde.
El teléfono va por delante en el móvil, que es desde donde te buscan.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Albañiles en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Presupuestos online | Incluidos, te llegan al momento | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en albaniles.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
El boca a boca acaba en Google: quien te recomiendan te busca por el nombre antes de llamarte. Si no encuentra nada, duda. Una web sencilla resuelve eso.
Un precio de partida por tipo de trabajo, por metro o por jornada. No tiene que ser exacto: sirve para filtrar.
Sí, con la galería. Fotos de móvil valen perfectamente; la web las reduce sola para que cargue rápido.
Sí, el botón de WhatsApp está activado por defecto con tu número. Para muchos clientes es el canal más cómodo.
No. Rellenas cuatro campos, subes unas fotos y publicas. No hay nada que instalar ni que actualizar.
En un portal de presupuestos, la petición para una obra pequeña suele llegar a varios profesionales a la vez, y el cliente compara precios antes de conocerte, con las condiciones de la plataforma. En tu web, quien te llama o te escribe ya te ha elegido a ti, y pagas un precio fijo al mes, sin pagar por cada contacto. No es una cosa o la otra: puedes seguir en el portal mientras tu web empieza a traerte clientes propios.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «albañil cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Si trabajas sin local, en la ficha puedes ocultar tu dirección y marcar los pueblos y barrios a los que llegas. Tu web la refuerza: lleva tu teléfono, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Pídela al terminar el trabajo, que es cuando el cliente está contento: quien va a dejar entrar en casa a alguien que no conoce es lo primero que mira. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Alicatados, solados, tabiques y arreglos. El oficio que más se busca por el móvil y el que menos webs decentes tiene. Ahí está la oportunidad.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos