Tus proyectos
Viviendas, locales, oficinas. Con fotos del antes y del después: el contraste es lo que más convence.
Antes y después que convencen, servicios con precio de partida y una visita inicial reservable. El portfolio hace el trabajo.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


Eliges interioristas en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —visita y toma de medidas, proyecto de interiorismo y asesoría de una estancia—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de interioristas al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Todavía no hay opiniones de interioristas en Agendra: mira las webs de otros clientes.
El interiorismo se vende con imágenes, pero se contrata cuando el cliente entiende qué recibe: un plano, unos renders, la compra o la obra entera.
Viviendas, locales, oficinas. Con fotos del antes y del después: el contraste es lo que más convence.
Qué entregas: distribución, planos, renders, selección de materiales. Es lo que más confusión genera.
Si diriges obra o trabajas con gremios, dilo: hay clientes que quieren una sola interlocución.
Otro cliente, otro presupuesto y con licencia de actividad de por medio.
Preparar una vivienda para venderla. Servicio corto, de moda y con poca competencia.
Una visita y un informe. La versión pequeña para quien no puede pagar un proyecto entero.
Por metro cuadrado, por proyecto o por porcentaje. Y qué incluye la primera visita.
Nadie escribe «página web» cuando necesita interioristas: pregunta por el precio, por si hay disponibilidad o por la duda que le ronda, y gana la web que responde mejor.
Quien necesita visita y toma de medidas o proyecto de interiorismo te llama, te escribe por WhatsApp o te lo pide en un formulario que pregunta qué hace falta y desde dónde.
En interiorismo no hay argumento que gane a una pareja de fotos bien elegidas del mismo salón.
Cada uno con varias fotos, los metros y qué se resolvió.
Vivienda, local comercial, oficina, reforma de cocina.
Nórdico, mediterráneo, industrial. La gente busca por estilo.
Visita o videollamada con precio cerrado. La entrada más fácil.
Con precio de partida por habitación, que es como lo entiende el cliente.
Con fases explicadas y honorarios por metro o por porcentaje.
El interiorismo se contrata por lo que se ve. Lo que falta en la mayoría de los estudios no es una herramienta de proyecto: es enseñar el resultado y poner precio a la primera visita.
Una cita con dirección, en tu agenda, con el formulario preguntando metros y tipo de vivienda.
Cocina, baño o salón, cada uno con su página. Es como se busca cuando alguien está pensando en reformar.
Un servicio pequeño y de precio cerrado que entra por la web y muchas veces acaba en un proyecto entero.
Lo que se pierde en este trabajo no son citas: son llamadas que no coges porque tienes las manos ocupadas y presupuestos que se van al siguiente de la lista. Si tu web explica visita y toma de medidas y proyecto de interiorismo y el formulario pide lo necesario, el cliente te cuenta lo que quiere de una vez.
Quien busca «proyecto de interiorismo antes y después» decide en minutos. Teléfono y WhatsApp por delante, lo que haces con su precio de referencia y las zonas donde trabajas de verdad: es lo que hace que te elijan.
Cada petición entra con lo que el formulario pregunta y el aviso salta en el móvil aunque no mires el correo. Nada se queda en un mensaje sin leer.
Quien busca «interiorista online a distancia» compara varios antes de llamar. Lo que incluye cada trabajo, un precio de referencia y fotos de trabajos hechos hacen que la llamada sea para contratar, no para preguntar.
No son dibujos: es la web de ejemplo de interioristas sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Unos lo buscan como software de gestión para interioristas, otros como página web de servicios y otros como presupuesto online: aquí es lo mismo.
Tu web publicada en interioristas.agendra.digital, con tus servicios, tu horario y tu formulario de contacto, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de interioristas con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de interioristas a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, como servicio con su precio y su duración. Es la forma más habitual de empezar y muchos clientes contratan proyecto después.
Sí, cada tipo de proyecto puede ser un servicio con su precio de partida y su descripción.
Para recibirlos bien, sí: cada petición llega con lo que el formulario pregunta —qué, dónde y cuándo—, al correo y al móvil, y las tienes todas en el panel. No hace presupuestos ni facturas por ti: eso sigue en tu programa de siempre.
Sí. Las imágenes se reducen automáticamente al subirlas y se sirven desde un almacén en Fráncfort, así que la web sigue rápida.
Sí: /reforma-de-cocina o /interiorismo-de-locales son búsquedas con intención de compra muy clara.
Sí. La asesoría por videollamada es un servicio más y el cliente puede estar donde sea.
No. Agendra no hace presupuestos ni facturas, ni envía nada a Hacienda: los sigues haciendo con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí hace es que cada petición que te llega desde la web te avise al correo y quede guardada en el panel, con el nombre, el teléfono y lo que necesita.
Antes y después que convencen, servicios con precio de partida y una visita inicial reservable. El portfolio hace el trabajo.
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