Tus piezas
Con foto grande, medidas, materiales y precio. Y cuántas quedan, si son únicas.
Cerámica, cuero, jabones o cestería. Vende tu obra desde tu propia web, sin que una plataforma se lleve el quince por ciento de cada pieza.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —productos, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de artesanos sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Llámalo catálogo online, tienda o sistema de pedidos: en artesanos es lo mismo. Publicas lo que tienes con su precio y su stock, y quien lo quiere hace el pedido online y pasa a recogerlo o se lo llevas.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges artesanos en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de comprarte.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Lo que se compra es la mano que lo ha hecho. Contar el proceso y enseñar el taller vende más que cualquier descripción de producto.
Con foto grande, medidas, materiales y precio. Y cuántas quedan, si son únicas.
Qué se puede pedir a medida, con plazo y presupuesto. Es donde está el margen.
El proceso, con fotos del taller. Es la razón por la que alguien paga más que en una tienda.
De dónde salen, si son locales o reciclados. Importa, y mucho, a quien te compra.
Cuánto tardas en hacer una pieza y en enviarla. Gestionar la espera es parte del trato.
Coste, plazo y embalaje. En piezas frágiles, contar cómo las embalas tranquiliza.
Dónde se te puede ver en persona. Trae tráfico local y venta directa.
Los marketplaces de artesanía se quedan una comisión por venta más otra por pago. En piezas de treinta euros eso es mucho dinero al año.
Sin comisión por venta ni por transacción.
Quien te descubre en una feria te busca por tu nombre, no en un buscador interno.
Con una unidad cada una: al venderse, desaparece del catálogo.
Fotos del taller y de cómo se hace la pieza. Es la mitad del valor.
Como servicio o con formulario, porque es donde está el margen.
Dónde vas a estar, en el blog, para que te busquen allí.
Vender en un marketplace de artesanía es alquilar clientes: pagas comisión, compites con mil iguales y no te llevas el correo de nadie. Una tienda propia cambia las tres cosas.
Tus piezas en tu web, saliendo en Google con tu nombre y no con el del portal.
Un formulario propio para lo que no está en catálogo. Es de donde salen los pedidos grandes.
En piezas de veinte o treinta euros, la comisión del portal es la mitad de tu margen.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Cada producto con su foto y su precio. Lo que se agota deja de venderse.
Hacen el pedido desde la web y pasan a recogerlo o se lo llevas.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Artesanos en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Pedidos online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en artesanos.agendra.es, con tus productos, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí. Cada pieza es un producto con una sola unidad; cuando se vende, se marca como agotada y deja de ofrecerse.
No. Pagas la cuota del plan, y lo que vendas es tuyo íntegro.
Sí, con el formulario de contacto o publicando el encargo como servicio con su precio de partida.
Sí, con la galería y con el blog. En artesanía el proceso es parte del producto y lo que justifica el precio.
Sí, con el blog o con una página propia de calendario. Es lo que más consultan tus clientes habituales.
En Etsy tus trabajos salen junto a los de miles de vendedores, con las comisiones y las normas de la plataforma. En tu web solo estás tú: tu historia, tu taller y tu catálogo, y no pagas comisión por venta. No es una cosa o la otra: puedes seguir en Etsy y llevar a tu web a quien ya te conoce, desde Instagram, las ferias o tu tarjeta.
Google Maps es para negocios que atienden en persona: si tienes taller o tienda abiertos al público, das de alta gratis tu Perfil de Empresa en Google y pones tu web en esa ficha. Si vendes solo online, Google no admite ficha en el mapa, y lo que te trae clientes es la propia web: tu catálogo bien descrito y con buenas fotos, con la web verificada en Search Console desde el panel. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. En una tienda que no conoce, leer que el pedido llegó bien y a tiempo es lo que decide a mucha gente a comprar. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien duda de una talla, de un plazo o de un encargo te lo pregunta a un toque, sin salir de la web, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es cada pedido en el panel, con sus productos, el envío, el total y en qué punto está, y la suma de lo pedido, para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Cerámica, cuero, jabones o cestería. Vende tu obra desde tu propia web, sin que una plataforma se lleve el quince por ciento de cada pieza.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos