Tu catálogo
Anillos, pendientes, collares, pulseras. Con material, medidas y precio.
Piezas con foto de calidad, encargos a medida y reparaciones. Un sector donde la confianza lo es todo y donde la web tiene que parecerse a la tienda.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


Una joya se compra con miedo a equivocarse: de talla, de material, de precio. La web que resuelve esas tres cosas vende; la que solo enseña fotos, no.
Anillos, pendientes, collares, pulseras. Con material, medidas y precio.
Con grabado, tallas y plazos. Es el encargo de más valor y con fecha fija.
Diseño a medida, del boceto a la pieza. Con el proceso explicado y presupuesto.
Cambio de talla, soldaduras, limpieza, pilas de reloj. El servicio que trae gente a la tienda cada semana.
Oro, plata, acero, piedras. Con certificados si los hay: es lo que separa una joyería de un bazar.
Si tasas o compras, es una búsqueda propia y de mucho volumen.
Escritas. En una compra cara y a distancia, es lo que cierra el pedido.
Con su nombre y su web, para que lo compruebes.
«Queríamos una web limpia para mostrar los coches y que la gente nos contactara fácil. Agendra nos resolvió el problema sin complicaciones ni costes altos.»
Miguel Ángel GómezMAG Import CarsNo son dibujos: es la web de ejemplo de joyerías sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Llámalo catálogo online, tienda o sistema de pedidos: en joyerías es lo mismo.
Eliges joyerías en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —reparación de joya, cambio de pila de reloj y anillo de plata—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de joyerías al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Cada producto con su foto, su precio y su stock, y el pedido hecho desde la web, sin comisión por venta.
Una alianza de mil euros no se compra a la ligera. Las fotos tienen que ser buenas y el negocio tiene que parecer sólido.
Cada pieza con varias fotos y su medida, quilates y material.
Con una unidad: al venderse, desaparece del catálogo.
Muchos clientes prefieren ver la pieza antes de pagar.
Con cita para diseñar, que es un servicio en sí mismo.
Cambio de pila, ajuste de talla, soldadura. Con precio.
Si lo haces, con el proceso explicado y la tasación.
Una joyería vende piezas y arregla las de siempre. Lo segundo es lo que trae gente cada semana, y casi nunca está en la web.
Tus piezas con foto y precio, con la opción de reservar y recoger en tienda.
Ajustar una talla, soldar una cadena o cambiar una pila: son citas cortas, con precio cerrado.
El formulario recoge la inscripción y la fecha antes de que entres en el taller.
Buena parte de los mensajes a un comercio son para preguntar si hay, cuánto cuesta y cuándo se puede recoger: si queda «Reparación de joya» o «Cambio de pila de reloj», y a qué precio. Con lo que vendes a la vista, con su precio y su stock, esas preguntas se contestan solas y el pedido te llega directo.
Quien busca «alianzas de boda personalizadas precio» quiere saber precio y disponibilidad ya. Tu catálogo con fotos y precio, en una web que es tuya y no un marketplace.
Lo que se agota se marca solo, y el cliente no pregunta por algo que ya no tienes. Para lo que no está en el catálogo, el botón de WhatsApp con el mensaje empezado.
Recogida en tienda, envío o las dos, como tú trabajes. El pedido llega al momento y en el panel ves en qué punto está cada uno, sin comisión por venta.
Nadie escribe «página web» cuando necesita joyerías: escribe lo que le preocupa —el precio, si hay hueco hoy, la duda concreta—, y gana quien lo contesta mejor.
Así es el panel de tu web de joyerías, con la agenda llena.

Tu web publicada en joyerias.agendra.digital, con tus productos, tu horario y tus pedidos, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de joyerías con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de joyerías a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, cada una como producto con una unidad. Cuando se vende, se marca agotada y deja de aparecer.
Sí. Puedes dejar la recogida como única modalidad, que en joyería es lo más habitual por el valor de las piezas.
Sí: cada producto con su foto, su precio y su stock, el pedido llegándote al momento y cada uno en el panel. No emite facturas ni cobra con tarjeta al comprar: el pago lo acuerdas tú, en la recogida o por el medio que ya uses.
Sí, con el calendario de citas: creas el servicio con su duración y el cliente reserva su hueco.
Sí, cada arreglo como servicio con su precio. Es de lo que más se busca y muy pocas joyerías lo publican.
La web va cifrada por HTTPS y no almacena datos de pago. Para importes altos, la recogida en tienda con pago presencial sigue siendo lo más prudente.
Piezas con foto de calidad, encargos a medida y reparaciones. Un sector donde la confianza lo es todo y donde la web tiene que parecerse a la tienda.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos