Instrumentos
Piano, guitarra, batería, violín, bajo, canto. Cada uno con su profesor y su horario.
Piano, guitarra, batería o canto. Clases individuales de media hora, matrículas de septiembre y padres que buscan dónde apuntar a su hijo.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de escuelas de música sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para escuelas de música, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges escuelas de música en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Quien busca escribe el instrumento: «clases de piano», «clases de guitarra». Una página que los nombra uno a uno gana muchas más búsquedas que una que dice «música».
Piano, guitarra, batería, violín, bajo, canto. Cada uno con su profesor y su horario.
Iniciación musical por edades. Es de donde salen la mayoría de matrículas.
Empezar a los cuarenta. Mucha gente no se apunta porque cree que es tarde: dilo.
Solo o junto al instrumento. Y preparación para el conservatorio, que es una búsqueda propia.
Con su precio. La individual es cara y la de grupo llena el aula: conviene ofrecer las dos.
Fotos y vídeos de los alumnos. Es lo que enseña a un padre que la escuela funciona.
Mensual, por días a la semana, alquiler de instrumento si lo hay.
La música se enseña uno a uno. Cada alumno ocupa una franja fija de treinta o cuarenta y cinco minutos durante todo el curso.
Piano, guitarra, batería, violín, canto. Cada uno con su profesor.
Media hora para los pequeños, cuarenta y cinco o una hora para adultos.
Para que el niño toque el instrumento antes de comprarlo.
En grupo, con su horario y su cuota aparte.
Acceso al conservatorio o exámenes de Trinity Rock.
Dos al año, que es lo que engancha a las familias.
Una escuela de música es un rompecabezas de aulas, profesores y horas fijas. Lo que falla casi siempre no es el método: es el calendario.
Cada alumno con su hora fija y su profesor. Reservada una vez, confirmada por correo.
Piano, guitarra, canto o batería: cada uno con su página y su profesor.
Probar el instrumento antes de matricularse es lo que decide a la mayoría de las familias.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Escuelas de música en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en musica.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí. La duración se define por servicio, así que puedes tener clases de 30, 45 o 60 minutos con precios distintos.
Las reservas recurrentes automáticas todavía no están. Lo que se hace es bloquear esas horas con un cierre puntual para que nadie más las coja, y darlas por fijas con la familia.
La agenda es una por web. Si cada profesor necesita la suya, el plan Estudio permite hasta cinco webs desde el mismo panel.
Sí, como servicio a cero euros. En música funciona muy bien porque el niño necesita probar el instrumento.
Sí, con la plantilla de tienda. El alquiler de instrumento a los alumnos nuevos es un ingreso recurrente muy habitual.
En un portal de profesores apareces en una lista junto a otros de tu instrumento y de tu zona, con las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu horario, tus tarifas y tus alumnos, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada clase. No es una cosa o la otra: puedes seguir en el portal y enlazar a tu web, donde quien ya te conoce reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «clases de música cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus alumnos, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Lo que cuentan otros alumnos, o sus familias, pesa más que cualquier promesa. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien quiere saber niveles, horarios o plazas libres te lo pregunta a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada clase y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Piano, guitarra, batería o canto. Clases individuales de media hora, matrículas de septiembre y padres que buscan dónde apuntar a su hijo.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos