Las instalaciones
Aulas, patio, comedor, sala de descanso. Fotos reales: es lo que más mira una familia antes de llamar.
Plazas por aula, horarios ampliados y padres que visitan tres centros antes de decidir. La web tiene que dar confianza antes de que llamen.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


Eliges guarderías en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —visita al centro, jornada completa y media jornada—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de guarderías al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Todavía no hay opiniones de guarderías en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Una familia elige guardería con la tripa, no con una tabla comparativa. Lo que decide es ver el sitio, ver a las educadoras y entender el día a día.
Aulas, patio, comedor, sala de descanso. Fotos reales: es lo que más mira una familia antes de llamar.
De 0 a 1, de 1 a 2, de 2 a 3. Cada aula con su ratio de educadoras.
Entrada, salida, aula matinal, horario ampliado. Lo que de verdad decide para quien trabaja.
Cocina propia o catering, menús, alergias. Es la segunda pregunta de toda visita.
En dos párrafos y sin jerga pedagógica: qué hace un niño en un día.
Cuota, matrícula, comedor, y si tenéis cheque guardería o plazas concertadas.
Un botón para pedir una visita y otro para la preinscripción. Es todo el proceso de captación.
Nadie escribe «página web» cuando necesita guarderías: busca el precio, la urgencia o la duda que tenga en ese momento, y se lleva el cliente la web que lo contesta antes.
Quien necesita visita al centro o jornada completa te llama, te escribe por WhatsApp o te lo pide en un formulario que pregunta qué hace falta y desde dónde.
Dejar a un hijo de un año en manos de alguien es la decisión más difícil que toman. La web tiene que quitar miedo, no vender.
Aulas, patio, comedor, siesta. Reales, no de catálogo.
Cuántos niños por educadora. Es el dato que más se compara.
Técnico superior en educación infantil, y quién dirige.
Desde qué hora se puede dejar y hasta cuándo recoger.
Matrícula, mensualidad, comedor y horas extra. Desglosado.
Si lo aceptáis y cómo se tramita.
Una familia elige guardería visitándola. Todo lo que hace la web es conseguir esa visita y llegar a ella con las dudas de precio ya resueltas.
La conversión que importa. Se reserva desde la web sin llamar en horario de aula.
Completa, media jornada y comedor, cada una con su precio mensual. Es lo primero que se compara.
Decir cuántas plazas quedan por aula mueve a las familias que lo están pensando.
Cada «¿tienes hueco el jueves?» es un mensaje que contestas tarde o a deshoras, y cada cita a la que no viene nadie es una hora que no vuelve. Una agenda online resuelve las dos cosas: los padres reservan por su cuenta, cada servicio en su hueco, y la víspera les llega un recordatorio.
Tu web responde a lo que escriben los padres antes de elegir —«guardería con bono social o ayudas», por ejemplo— y la reserva está a un toque. Al día siguiente de cada cita, un correo les pide su opinión, que es lo que más pesa para el siguiente.
Ven los huecos libres y reservan sin escribirte. Quien tiene una duda de verdad pulsa el botón de WhatsApp y el mensaje te llega ya empezado; lo de «¿tienes hora el martes?» deja de llegar.
La víspera, los padres reciben un recordatorio con botón para confirmar, cambiar o anular, y en cada cita ves quién ha contestado. El hueco que se anula vuelve a la agenda para otro.
No son dibujos: es la web de ejemplo de guarderías sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Unos lo buscan como software de gestión para guarderías, otros como página web de servicios y otros como presupuesto online: aquí es lo mismo.
Tu web publicada en guarderias.agendra.digital, con tus servicios, tu horario y tu formulario de contacto, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de guarderías con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de guarderías a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, y ayuda mucho: es lo primero que buscan y lo que más centros esconden. Desglosa matrícula, mensualidad y comedor.
Sí, con el calendario de citas. Creas «visita al centro» como servicio gratuito de treinta minutos y los padres reservan su hueco.
En guarderías, sirve para lo individual —la clase de prueba, una particular, la visita— y tiene un matiz para los grupos: en el calendario de citas cada hueco es una reserva, así que una clase con plazas contadas se publica como producto con sus plazas, en la plantilla de tienda. El horario de los grupos va en tu web igualmente.
Sí, publicando cada aula como producto con sus plazas, para la preinscripción.
Solo con autorización expresa y por escrito de los padres, y aun así conviene evitar caras reconocibles. Fotos del espacio sin niños son la opción segura.
Sí, en una página propia. Es lo que leen los padres más implicados y lo que diferencia un centro de otro.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
Plazas por aula, horarios ampliados y padres que visitan tres centros antes de decidir. La web tiene que dar confianza antes de que llamen.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos