En qué ayudas
Estrategia, operaciones, digitalización, procesos, ventas. Concreto: «consultoría empresarial» no lo busca nadie.
Tu método, tus casos y una primera llamada que se reserva sola. Una web que te presente sin que tengas que mandar un PDF cada vez.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de consultores sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para consultores, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges consultores en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

A un consultor se le contrata por lo que ha resuelto antes, no por lo que ofrece. La web tiene que enseñar trabajo hecho y decir con quién trabajas.
Estrategia, operaciones, digitalización, procesos, ventas. Concreto: «consultoría empresarial» no lo busca nadie.
Pymes, industria, retail, hostelería. Un consultor que dice su sector convence más que uno que dice «todos».
Qué había, qué hiciste y qué cambió. Sin inventar cifras: lo que puedas contar con permiso.
Diagnóstico, proyecto cerrado, acompañamiento mensual. Son tres formas de cobrar muy distintas.
Gratuita o no, y de cuánto. Es el paso que hay que hacer fácil: un botón, no un formulario de doce campos.
Si das talleres o sesiones, es un servicio aparte con su propia demanda.
Un consultor sin web es un currículum en PDF. Con web, es alguien a quien se encuentra, se lee y se contrata.
Consultor de operaciones para talleres vale más que «consultor de empresas».
Diagnóstico, plan, implantación, seguimiento. El método tranquiliza.
Qué situación había, qué hiciste y qué cambió, sin revelar clientes.
Treinta minutos gratis o de pago. Es lo que convierte a un visitante en una conversación.
Creada aparte, con su duración, para clientes de fuera.
Para que nadie te coja un hueco cuando estás en casa de un cliente.
Un consultor vende tiempo y criterio. Lo que hace falta no es un CRM: es que la sesión de diagnóstico se reserve sola y que la propuesta se explique antes de la primera llamada.
Una hora gratuita para entender el problema. Se reserva desde la web, entra en tu calendario y filtra a quien no encaja.
La mayoría de las sesiones no son presenciales. Se configuran igual, con su duración y su precio.
Cómo trabajas, en qué fases y qué se lleva el cliente. Es lo que te separa del que cobra la mitad.
Nadie escribe «página web» cuando necesita consultores: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Consultores en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en consultores.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí, como servicio a cero euros con la duración que quieras. Es el formato más habitual y el que mejor convierte en consultoría.
Puedes publicar un precio de referencia por jornada o por diagnóstico, y explicar que el proyecto se presupuesta. Es mejor que dejarlo en blanco.
Sí, y conviene: /consultoria-para-restaurantes y /consultoria-para-talleres son búsquedas distintas con intención muy concreta.
Sí. Dejas la dirección vacía y la web funciona igual. El calendario reserva huecos y tú mandas el enlace al confirmar.
Sí, con el blog. En consultoría es el canal que más funciona: quien te lee dos veces acaba escribiéndote.
Google Maps es para negocios que atienden en persona: si recibes a tus clientes en un despacho, das de alta gratis tu Perfil de Empresa en Google y pones tu web en esa ficha. Si trabajas solo a distancia, Google no admite ficha en el mapa, y lo que te trae clientes es la propia web: tus servicios bien explicados, una página por especialidad y tus artículos, con la web verificada en Search Console desde el panel. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. En un servicio profesional se contrata por confianza, y una opinión con nombre y contexto vale más que cualquier eslogan. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien prefiere contarte su caso en dos líneas antes de pedir cita te escribe a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada cita y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Tu método, tus casos y una primera llamada que se reserva sola. Una web que te presente sin que tengas que mandar un PDF cada vez.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos