Tu especialidad
Dermatología, traumatología, ginecología, digestivo, psiquiatría. Con lo que se trata en cada una, escrito como lo busca un paciente.
Consulta privada, segunda opinión o seguimiento: una web sobria con tus áreas, tus honorarios y un calendario donde el paciente pide hora sin pasar por centralita.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de médicos sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para médicos, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges médicos en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

En salud, Google mira quién firma. Una consulta privada que no dice quién es, qué ha estudiado y dónde trabaja compite en desventaja frente a una que sí lo dice, aunque trate lo mismo.
Dermatología, traumatología, ginecología, digestivo, psiquiatría. Con lo que se trata en cada una, escrito como lo busca un paciente.
Formación, hospital donde trabajas o has trabajado, años de ejercicio y número de colegiado. Es lo que Google entiende como autoridad y lo que el paciente entiende como tranquilidad.
Precio y duración de cada una. La diferencia entre las dos es la duda más repetida antes de pedir cita.
Si atiendes por videollamada, con su precio. Para segundas opiniones y seguimientos es lo que más ha crecido.
Lo que puedes hacer en consulta: ecografía, infiltraciones, cirugía menor, dermatoscopia. Cada uno es una búsqueda distinta.
Con cuáles trabajas y si atiendes privado. Media centralita se va en esta pregunta.
Un paciente que busca médico privado no quiere animaciones: quiere saber quién eres, qué tratas, cuánto cuesta y cuándo puede ir.
Qué patologías llevas y cuáles derivas. La claridad ahorra consultas que no te corresponden.
Número de colegiado, hospitales donde has trabajado y sociedades a las que perteneces.
Primera visita, revisión, informe. Cada uno con su importe y su duración.
Solo se ofrece lo que de verdad tienes libre, y se bloquea en cuanto alguien reserva.
Para que nadie reserve para dentro de media hora si necesitas preparar la consulta.
La cita llega a tu correo y a tu Google Calendar en cuanto se confirma.
La reserva pide nombre, teléfono y correo. Ningún dato de salud pasa por el formulario.
La base de datos está en Irlanda, dentro del Espacio Económico Europeo.
La web genera su página de privacidad contigo como responsable del tratamiento.
En consulta privada la primera visita casi siempre empieza en Google. Un programa de gestión que no sea también tu web deja fuera la mitad del problema.
El paciente elige día y hora sin pasar por centralita, y recibe la confirmación por correo con la dirección y cómo llegar.
Duraciones y precios distintos, huecos calculados con la duración que toque. Nada de encajar revisiones en el hueco de una primera.
El formulario pide nombre y teléfono. El historial se queda donde tiene que estar: en tu historia clínica, no en un formulario web.
Nadie escribe «página web» cuando necesita médicos: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Médicos en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en medicos.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
No conviene y la web no lo pide. Los datos de salud son categoría especial en el RGPD y exigen garantías reforzadas; el motivo de consulta se habla en la visita.
La agenda es una por web. Si pasas en dos sitios con horarios distintos, lo más limpio es una web por consulta, algo que cubre el plan Estudio.
Puedes indicar el importe y la señal en el servicio para que el paciente lo sepa. El cobro con tarjeta desde la web está en camino.
Sí, con el blog. Es lo que mejor funciona para un médico privado: un artículo bien escrito sobre una patología concreta trae pacientes que buscaban información.
La herramienta te da el soporte; el contenido es tuyo. Evita prometer resultados y respeta la normativa de publicidad sanitaria de tu comunidad autónoma.
En un directorio apareces en una lista junto a otros médicos de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus pacientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes mantener el perfil del directorio y enlazar desde ahí a tu web, donde el paciente reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis, en Google. La web lo refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la enlazas desde tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus pacientes, con su permiso, y salen en tu web con sus estrellas y la nota media junto a tu nombre. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en toda tu web, también en las páginas de cada municipio. Quien prefiere preguntar antes de reservar lo tiene a un toque, y lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada cita y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Consulta privada, segunda opinión o seguimiento: una web sobria con tus áreas, tus honorarios y un calendario donde el paciente pide hora sin pasar por centralita.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos