Consulta y revisión
La visita general, con precio. Y la revisión anual, que es la que se puede recordar y llenar la agenda floja.
Vacunas, revisiones, cirugía y urgencias. Un calendario que separa la consulta de diez minutos de la castración de dos horas, y un teléfono bien visible para lo que no espera.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de veterinarios sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para veterinarios, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges veterinarios en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

La mitad de lo que se busca en veterinaria es urgente y la otra mitad es rutina. Las dos tienen que estar a la vista: el teléfono de urgencias arriba y la vacuna con su cita online.
La visita general, con precio. Y la revisión anual, que es la que se puede recordar y llenar la agenda floja.
Calendario por edades, precios y recordatorios. Es el servicio más repetido y el más fácil de reservar online.
Castración, esterilización, cirugía dental, tejidos blandos. Con lo que incluye: preoperatorio, ingreso y revisión.
Horario y teléfono, bien grande. Quien busca esto no lee: llama al primero que lo enseña.
Con su agenda propia, que no es la misma que la de consulta y se llena semanas antes.
Conejos, hurones, aves, reptiles. Si los atiendes, dilo: hay muy pocas clínicas y quien los tiene busca exactamente eso.
Microchip, pasaporte para viajar, certificados. Trámites con fecha límite, o sea, con prisa.
Una clínica veterinaria mezcla tres ritmos distintos en el mismo día. La web tiene que reflejarlo sin confundir al cliente.
Huecos cortos y repetidos, que es el grueso del día a día.
Bloques largos que no deben mezclarse con la consulta corriente.
El número arriba del todo y visible en el móvil: quien tiene un animal malo no rellena formularios.
Vacuna, chip, castración. Es la búsqueda más repetida y la que menos webs contestan.
Perros y gatos, o también exóticos. Ahorra llamadas que no llevan a nada.
Si tienes cuotas anuales, explícalas: fidelizan más que cualquier descuento suelto.
Una clínica veterinaria atiende urgencias, revisiones programadas y ventas de mostrador. El programa de gestión tiene que aguantar esas tres velocidades.
Consulta, vacunación o revisión anual, cada una con su duración. El dueño reserva desde el móvil sin esperar a que cojas el teléfono.
Vacuna, chip, castración y revisión: son las cuatro llamadas de cada día. Puestas en la web, dejan de serlo.
Catálogo con stock y pedido para recoger en la clínica. Fideliza más que cualquier tarjeta de puntos.
Nadie escribe «página web» cuando necesita veterinarios: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Veterinarios en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en veterinarios.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí, son servicios con duraciones distintas. Una consulta de quince minutos y una cirugía de dos horas generan huecos diferentes y no se pisan.
Las urgencias no se reservan: se llaman. La web pone tu teléfono arriba del todo y con un botón de llamada en el móvil, además del botón de WhatsApp si lo activas.
Con la plantilla de tienda sí, con existencias y recogida en clínica. Ten en cuenta que los medicamentos veterinarios tienen su propia normativa de dispensación.
La agenda es una por web. Si cada veterinario necesita la suya, el plan Estudio permite hasta cinco webs desde el mismo panel.
Sí, cada servicio lleva su precio. Es de lo que más se busca y de lo que menos información hay, así que te distingue.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «veterinario cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Quien busca veterinario quiere saber cómo trataron a otros animales y cómo se lo explicaron a sus dueños. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada visita y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Vacunas, revisiones, cirugía y urgencias. Un calendario que separa la consulta de diez minutos de la castración de dos horas, y un teléfono bien visible para lo que no espera.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos