Traducción jurada
Con tu número de traductor jurado del Ministerio. Documentos oficiales, con plazo y con firma: el servicio de más valor.
Traducción jurada, técnica o interpretación. Tus combinaciones de idiomas, tus tarifas por palabra y un formulario que recoge el encargo.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


Eliges traductores en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —presupuesto, traducción jurada y traducción general—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de traductores al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Todavía no hay opiniones de traductores en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Una traducción jurada y la de un manual no son el mismo encargo ni el mismo cliente. Quien busca escribe el tipo, y el par de idiomas.
Con tu número de traductor jurado del Ministerio. Documentos oficiales, con plazo y con firma: el servicio de más valor.
Cada par por separado: inglés-español, alemán-español, francés-español. Es exactamente como se busca.
Manuales, contratos, patentes, informes médicos. Por sector, que es donde se paga mejor.
Webs, tiendas, campañas. Suele ser un encargo recurrente, no de una vez.
Simultánea, consecutiva, de enlace. Se cobra por jornada y se reserva con antelación.
Por palabra, por página o por documento. Y el plazo normal y el urgente, con su recargo.
Un formulario donde se sube el archivo y se pide presupuesto. Es el paso que hay que quitar de en medio.
Nadie escribe «página web» cuando necesita traductores: pregunta por el precio, por si hay disponibilidad o por la duda que le ronda, y gana la web que responde mejor.
Quien necesita traducción jurada o traducción general te llama, te escribe por WhatsApp o te lo pide en un formulario que pregunta qué hace falta y desde dónde.
«Traductor jurado inglés español» es la búsqueda. Cuanto más precisa sea tu web, más fácil es que aparezcas.
Las tuyas, en las dos direcciones si las trabajas.
Con tu número de traductor jurado del MAEC si lo tienes: es determinante.
Jurídica, médica, técnica, literaria. Cada una es un cliente distinto.
O por página en jurada. Publicarlo evita el regateo y filtra.
Di cuál es tu plazo normal y qué cuesta acelerarlo.
Como servicio aparte, con su mínimo de horas y desplazamiento.
Una traducción se contrata por precio y plazo, y se pierde por tardar en contestar. Lo que falta no es un programa de traducción asistida: es que el presupuesto salga solo.
El cliente sube el documento y dice el idioma y la urgencia. Contestas con el trabajo ya visto, no a ciegas.
Es la búsqueda con más intención de todas y tiene su propio precio por página. Merece su propia página.
Decir cuánto tardas en mil palabras te quita la mitad de los correos de ida y vuelta.
Cada «¿cuánto me cobrarías por…?» por WhatsApp son tres mensajes antes de saber de qué se trata. Si traducción jurada y traducción general tienen su precio de referencia en tu web y el formulario pregunta qué, dónde y cuándo, llegas a la primera respuesta con todo delante.
Quien busca «traducción jurada presupuesto» decide en minutos. Teléfono y WhatsApp por delante, lo que haces con su precio de referencia y las zonas donde trabajas de verdad: es lo que hace que te elijan.
Cada petición entra con lo que el formulario pregunta y el aviso salta en el móvil aunque no mires el correo. Nada se queda en un mensaje sin leer.
Quien busca «traductor jurado nombrado por Exteriores» compara varios antes de llamar. Lo que incluye cada trabajo, un precio de referencia y fotos de trabajos hechos hacen que la llamada sea para contratar, no para preguntar.
No son dibujos: es la web de ejemplo de traductores sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Unos lo buscan como software de gestión para traductores, otros como página web de servicios y otros como presupuesto online: aquí es lo mismo.
Tu web publicada en traductores.agendra.digital, con tus servicios, tu horario y tu formulario de contacto, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de traductores con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de traductores a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, en la descripción de cada servicio. El precio del servicio puede ser el mínimo de encargo y en el texto explicas la tarifa por palabra.
Por el formulario no. Recoge el contacto y el tipo de documento, y el archivo te lo mandan por correo contestando tu confirmación.
Para recibirlos bien, sí: cada petición llega con lo que el formulario pregunta —qué, dónde y cuándo—, al correo y al móvil, y las tienes todas en el panel. No hace presupuestos ni facturas por ti: eso sigue en tu programa de siempre.
Sí, y es lo más eficaz: /traductor-jurado-ingles o /traduccion-alemana-tecnica son búsquedas separadas.
Sí, creando el servicio con su tarifa por horas, su mínimo y la zona en la que te desplazas.
Sí. La web es pública y el formulario funciona desde cualquier sitio; los precios los pones en euros.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis, y en el que pones tu web. Si trabajas sin local, en esa ficha puedes ocultar tu dirección y marcar las zonas a las que llegas; si trabajas solo a distancia o vendes solo online, Google no admite ficha en el mapa y lo que te trae clientes es la propia web. La web lleva tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, y sale en Google también con el plan gratis. Con el plan Profesional la damos de alta en Search Console y sale una página por cada pueblo donde trabajas. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Traducción jurada, técnica o interpretación. Tus combinaciones de idiomas, tus tarifas por palabra y un formulario que recoge el encargo.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos