17 de septiembre de 2026

Cómo evitar el overbooking en una peluquería

Dos citas en el mismo hueco casi siempre pasa por apuntar en dos sitios distintos a la vez. Cómo evitarlo sin cambiar la forma de trabajar del salón.

Por qué se pisan dos citas sin que nadie se dé cuenta

No suele ser un despiste de una sola persona: pasa cuando hay más de un sitio donde se apunta una cita —la agenda de papel del mostrador, el móvil de quien atiende por WhatsApp, la cabeza de quien coge el teléfono— y ninguno de los tres se entera de lo que hacen los otros dos. El hueco de las cinco se da dos veces porque en el momento de darlo, nada avisaba de que ya estaba dado.

Se nota más cuanto más gente atiende citas en el mismo salón: con una sola persona apuntando, el margen de error es menor; en cuanto hay dos o tres, cada una ve solo su parte.

La solución no es apuntar mejor, es apuntar en un solo sitio

Cuando alguien reserva online, ese hueco se bloquea solo en el momento de la reserva, no cuando alguien del salón lo pasa a la agenda después. No hay ventana en la que dos personas puedan coger la misma hora, porque quien reserva segundo ya no la ve disponible: desaparece de la lista en cuanto la coge el primero.

Eso vale igual si atiende una sola persona o si el salón tiene varias sillas: cada reserva ocupa su hueco real, y lo que se ve disponible es siempre lo que queda de verdad, lo mire quien lo mire y desde donde lo mire.

El margen entre citas también ayuda

Parte del overbooking no es que se crucen dos citas iguales, es que una tintura de una hora y media empieza a las cinco y la siguiente cita ya está puesta a las seis y media, sin dejar un minuto para recoger. Poniendo un margen fijo entre cita y cita —diez o quince minutos, lo que haga falta para pasar al siguiente cliente con calma— ese hueco se respeta solo, sin tener que acordarse de dejarlo a mano cada vez.

Ver cómo queda la web de una peluquería →

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