Tratamientos faciales
Higiene profunda, peeling, hidratación, radiofrecuencia facial. Con la duración y si hace falta más de una sesión.
Faciales, corporales, aparatología y bonos. Un catálogo ordenado, precios a la vista y una cabina que se llena sola desde el móvil de la clienta.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de centros de estética sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para centros de estética, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges centros de estética en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

En estética lo que vende es el resultado, no el aparato. Pero quien busca ya conoce los nombres —radiofrecuencia, presoterapia, higiene facial— y busca por ellos.
Higiene profunda, peeling, hidratación, radiofrecuencia facial. Con la duración y si hace falta más de una sesión.
Presoterapia, maderoterapia, reductores, anticelulíticos. Se venden por bonos, no por sesiones sueltas: que se vea el precio del bono.
Cera, láser, hilo. Zonas y precios: es el servicio más consultado y el más comparado.
Qué máquinas tienes y para qué sirven, en castellano. Es lo que te separa de la cabina de al lado.
El bono de cinco, el pack de novia, la promoción del mes. En estética el bono es el negocio, no el extra.
Con permiso y sin retocar. Es lo que más convierte de toda la web.
La hora que no se vende hoy no se vende nunca. Que la clienta pueda reservar a las once de la noche cambia el porcentaje de ocupación.
Limpieza de cutis de 60 minutos, presoterapia de 30, radiofrecuencia de 45. Cada uno su hueco.
Define el margen entre clientas para preparar la cabina y cambiar la sábana.
Si alguien anula, el hueco vuelve a estar libre al instante para quien esté mirando.
Publícalos como producto con su precio cerrado y su ahorro respecto a la sesión suelta.
Explica cuántas sesiones hacen falta y cada cuánto: evita abandonos a la tercera.
Gratuita o a precio reducido, es lo que mejor convierte en este sector.
La estética no vende sesiones sueltas: vende procesos. Un programa de gestión que no entienda que un tratamiento son seis citas te obliga a llevar el control en un cuaderno.
Cada tratamiento con su duración, para que la cabina no se quede parada ni se solapen dos clientas.
Explica el bono en la web con su precio y sus sesiones, y que la clienta reserve cada una cuando le venga bien.
El botón de WhatsApp con el mensaje empezado, para la que prefiere preguntar antes de comprometerse con una hora.
Nadie escribe «página web» cuando necesita centros de estética: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Centros de estética en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en esteticas.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí, con la plantilla de tienda se publica el bono como producto con su precio. Las sesiones se van reservando después desde el calendario.
El calendario de citas bloquea un hueco por reserva. Si tienes dos cabinas independientes, lo más limpio hoy es una web por cabina o gestionar la segunda por teléfono.
Cada servicio lleva su precio. Si el tratamiento varía, crea la versión estándar con su precio y explica en la descripción qué lo encarece.
Puedes subir tus fotos desde el panel. Con antes y después, pide consentimiento por escrito y revisa la normativa de publicidad de tu comunidad si hay aparatología médica.
Sí. Añades los cierres de esos días y el calendario no ofrece huecos, pero la web sigue online y recibiendo mensajes.
En una app de reservas tu centro sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «centro de estética cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Las que cuentan qué servicio se hicieron y cómo quedó convencen más que las estrellas solas. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada cita y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Faciales, corporales, aparatología y bonos. Un catálogo ordenado, precios a la vista y una cabina que se llena sola desde el móvil de la clienta.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos