Tratamientos faciales
Higiene profunda, peeling, hidratación, radiofrecuencia facial. Con la duración y si hace falta más de una sesión.
Faciales, corporales, aparatología y bonos. Un catálogo ordenado, precios a la vista y una cabina que se llena sola desde el móvil de la clienta.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


No son dibujos: es la web de ejemplo de centros de estética sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para centros de estética, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca «programa de citas»: aquí es lo mismo.
Vale igual si lo tuyo se llama spa, salón de belleza, belleza, centro de belleza o centro de estética: es el mismo software para spa, con la misma agenda online para salón de belleza, y la web que se lleva es esta.
Todavía no hay opiniones de negocios de estética en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Eliges centros de estética en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —limpieza facial profunda, tratamiento facial y presoterapia—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de estética al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

En estética lo que vende es el resultado, no el aparato. Pero quien busca ya conoce los nombres —radiofrecuencia, presoterapia, higiene facial— y busca por ellos.
Higiene profunda, peeling, hidratación, radiofrecuencia facial. Con la duración y si hace falta más de una sesión.
Presoterapia, maderoterapia, reductores, anticelulíticos. Se venden por bonos, no por sesiones sueltas: que se vea el precio del bono.
Cera, láser, hilo. Zonas y precios: es el servicio más consultado y el más comparado.
Qué máquinas tienes y para qué sirven, en castellano. Es lo que te separa de la cabina de al lado.
El bono de cinco, el pack de novia, la promoción del mes. En estética el bono es el negocio, no el extra.
Con permiso y sin retocar. Es lo que más convierte de toda la web.
Así es el panel de tu web de estética, con la agenda llena.

La hora que no se vende hoy no se vende nunca. Que la clienta pueda reservar a las once de la noche cambia el porcentaje de ocupación.
Limpieza de cutis de 60 minutos, presoterapia de 30, radiofrecuencia de 45. Cada uno su hueco.
Define el margen entre clientas para preparar la cabina y cambiar la sábana.
Si alguien anula, el hueco vuelve a estar libre al instante para quien esté mirando.
Publícalos como producto con su precio cerrado y su ahorro respecto a la sesión suelta.
Explica cuántas sesiones hacen falta y cada cuánto: evita abandonos a la tercera.
Gratuita o a precio reducido, es lo que mejor convierte en este sector.
La estética no vende sesiones sueltas: vende procesos. Un programa de gestión que no entienda que un tratamiento son seis citas te obliga a llevar el control en un cuaderno.
Cada tratamiento con su duración, para que la cabina no se quede parada ni se solapen dos clientas.
Explica el bono en la web con su precio y sus sesiones, y que la clienta reserve cada una cuando le venga bien.
El botón de WhatsApp con el mensaje empezado, para la que prefiere preguntar antes de comprometerse con una hora.
Si una parte del día se te va en contestar mensajes para dar hora, el problema no es el WhatsApp: es que tus clientas no tienen dónde ver tus huecos. Con la reserva en tu web los ven, eligen y la cita entra sola en tu agenda, con la duración de cada servicio —limpieza facial profunda de una hora y tratamiento facial de una hora—.
Tu web responde a lo que escriben tus clientas antes de elegir —«centro de estética cerca de mí», por ejemplo— y la reserva está a un toque. Al día siguiente de cada cita, un correo les pide su opinión, que es lo que más pesa para el siguiente.
Las citas que tus clientas te piden por teléfono las apuntas en la misma agenda y las de la web entran solas: una sola lista, en el móvil, y ningún hueco dado dos veces.
Recordatorio la víspera con botón para confirmar o anular, antelación mínima para reservar y, en las citas más largas —limpieza facial profunda, por ejemplo—, una señal que pides por Bizum o transferencia desde la propia reserva.
Nadie escribe «página web» cuando necesita centros de estética: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene, y gana la web que lo contesta mejor que la de al lado.
Tus clientas eligen limpieza facial profunda o tratamiento facial, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Tu web publicada en esteticas.agendra.digital, con tus servicios, tu horario y tus reservas, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de estética con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de estética a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, con la plantilla de tienda se publica el bono como producto con su precio. Las sesiones se van reservando después desde el calendario.
El calendario de citas bloquea un hueco por reserva. Si tienes dos cabinas independientes, lo más limpio hoy es una web por cabina o gestionar la segunda por teléfono.
Sí. Tus clientas eligen servicio, día y hora en tu web, y la reserva entra en tu agenda con su duración —limpieza facial profunda de una hora y tratamiento facial de una hora—. Tú la ves en el panel y en el móvil, apuntas ahí las citas que te llegan por teléfono y, en todos los planes, la tienes también en Google Calendar. No factura ni lleva la contabilidad: es la agenda y la web.
Cada servicio lleva su precio. Si el tratamiento varía, crea la versión estándar con su precio y explica en la descripción qué lo encarece.
Puedes subir tus fotos desde el panel. Con antes y después, pide consentimiento por escrito y revisa la normativa de publicidad de tu comunidad si hay aparatología médica.
Sí. Añades los cierres de esos días y el calendario no ofrece huecos, pero la web sigue online y recibiendo mensajes.
En una app de reservas tu centro sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Faciales, corporales, aparatología y bonos. Un catálogo ordenado, precios a la vista y una cabina que se llena sola desde el móvil de la clienta.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos