Corte de pelo
Clásico, degradado, fade, a máquina. Con el tiempo real de cada uno: un fade no se hace en veinte minutos.
Corte, barba y arreglo, con precios cerrados y huecos de media hora. Una web que se ve en el móvil y donde se reserva en tres toques.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


No son dibujos: es la web de ejemplo de barberías sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para barberías, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca «programa de citas»: aquí es lo mismo.
Vale igual si lo tuyo se llama barbería o barber shop: es el mismo software para barbería, con la misma agenda online para barber shop, y la web que se lleva es esta.
Todavía no hay opiniones de barberías en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Eliges barberías en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —corte, corte y barba y arreglo de barba—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de barberías al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

En barbería casi todo se reserva desde el móvil y casi nadie llama. Lo que decide es ver el servicio, el precio y si queda hueco esta tarde.
Clásico, degradado, fade, a máquina. Con el tiempo real de cada uno: un fade no se hace en veinte minutos.
Perfilado, recorte, diseño. El servicio que más se combina con el corte y el que sube el ticket.
Navaja, toalla caliente. Es el servicio de experiencia y el que mejor se vende con fotos.
El pack, con su precio cerrado. Es lo que más se reserva y conviene que esté el primero.
Hidratación, tinte de barba o de canas, cejas. Servicios cortos que rellenan los huecos de media mañana.
Con su precio y su duración. Sábado por la mañana, que es cuando lo buscan.
Así es el panel de tu web de barberías, con la agenda llena.

El cliente de barbería decide en Instagram y reserva desde el móvil, muchas veces de camino. Si tu web no va rápida y no deja reservar, se va a la de al lado.
Servicio, día, hora. Sin registro, sin contraseñas, sin instalar nada.
Tu dirección propia, corta y fácil de recordar, lista para la bio de Instagram.
Sin plantillas pesadas ni plugins: la web es lo bastante ligera para cargar con mala cobertura.
El pack de corte más barba con su precio cerrado, que es lo más pedido.
Navaja, toalla caliente y su tiempo aparte: es una experiencia y se cobra como tal.
Con su precio y su duración, que no es la misma que la de un adulto.
En una barbería el teléfono suena justo cuando tienes la navaja en la mano. Un programa de reservas para barbería se paga solo con las llamadas que no coges y los cortes que sí haces.
Corte, barba o los dos, con su duración. Cada silla con su horario y sus huecos.
La barbería se enseña en Instagram y se reserva en la web. Un enlace en la bio y el cliente se coloca solo en tu agenda.
La plantilla de estudio enseña las fotos antes que el texto, que es como se elige barbero.
Si una parte del día se te va en contestar mensajes para dar hora, el problema no es el WhatsApp: es que tus clientes no tienen dónde ver tus huecos. Con la reserva en tu web los ven, eligen y la cita entra sola en tu agenda, con la duración de cada servicio —corte de 30 minutos y corte y barba de 45 minutos—.
Tu web responde a lo que escriben tus clientes antes de elegir —«opiniones barbería», por ejemplo— y la reserva está a un toque. Al día siguiente de cada cita, un correo les pide su opinión, que es lo que más pesa para el siguiente.
Las citas que tus clientes te piden por teléfono las apuntas en la misma agenda y las de la web entran solas: una sola lista, en el móvil, y ningún hueco dado dos veces.
Recordatorio la víspera con botón para confirmar o anular, antelación mínima para reservar y, en las citas más largas —corte y barba, por ejemplo—, una señal que pides por Bizum o transferencia desde la propia reserva.
Nadie escribe «página web» cuando necesita barberías: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene, y gana la web que lo contesta mejor que la de al lado.
Tus clientes eligen corte o corte y barba, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Tu web publicada en barberias.agendra.digital, con tus trabajos, tu horario y tus reservas, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de barberías con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de barberías a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
La agenda es una por web. Si cada barbero lleva la suya, el plan Estudio permite hasta cinco webs bajo la misma cuenta y factura.
Sí, como un servicio más, con su precio y una duración mayor que la de cada cosa por separado.
Las dos cosas: la web donde te encuentran y la agenda donde reservan. Cada servicio lleva su duración y su precio —corte de 30 minutos y corte y barba de 45 minutos—, la agenda respeta tu horario y tus cierres y solo ofrece los huecos donde cabe cada uno. Las citas que te piden por teléfono las apuntas en la misma agenda, la ves desde el móvil y, en todos los planes, también en tu Google Calendar.
Con la antelación mínima. Si la pones en dos horas, nadie puede coger un hueco inmediato.
Sí, y es el uso más habitual. Tu dirección es tunegocio.agendra.digital, corta y sin parámetros raros.
Sí, se suben desde el panel y se reducen solas antes de subir, así que no hace falta que las prepares.
En una app de reservas tu barbería sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Corte, barba y arreglo, con precios cerrados y huecos de media hora. Una web que se ve en el móvil y donde se reserva en tres toques.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos