Corte de pelo
Clásico, degradado, fade, a máquina. Con el tiempo real de cada uno: un fade no se hace en veinte minutos.
Corte, barba y arreglo, con precios cerrados y huecos de media hora. Una web que se ve en el móvil y donde se reserva en tres toques.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —trabajos, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de barberías sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para barberías, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges barberías en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

En barbería casi todo se reserva desde el móvil y casi nadie llama. Lo que decide es ver el servicio, el precio y si queda hueco esta tarde.
Clásico, degradado, fade, a máquina. Con el tiempo real de cada uno: un fade no se hace en veinte minutos.
Perfilado, recorte, diseño. El servicio que más se combina con el corte y el que sube el ticket.
Navaja, toalla caliente. Es el servicio de experiencia y el que mejor se vende con fotos.
El pack, con su precio cerrado. Es lo que más se reserva y conviene que esté el primero.
Hidratación, tinte de barba o de canas, cejas. Servicios cortos que rellenan los huecos de media mañana.
Con su precio y su duración. Sábado por la mañana, que es cuando lo buscan.
El cliente de barbería decide en Instagram y reserva desde el móvil, muchas veces de camino. Si tu web no va rápida y no deja reservar, se va a la de al lado.
Servicio, día, hora. Sin registro, sin contraseñas, sin instalar nada.
Tu dirección propia, corta y fácil de recordar, lista para la bio de Instagram.
Sin plantillas pesadas ni plugins: la web es lo bastante ligera para cargar con mala cobertura.
El pack de corte más barba con su precio cerrado, que es lo más pedido.
Navaja, toalla caliente y su tiempo aparte: es una experiencia y se cobra como tal.
Con su precio y su duración, que no es la misma que la de un adulto.
En una barbería el teléfono suena justo cuando tienes la navaja en la mano. Un programa de reservas para barbería se paga solo con las llamadas que no coges y los cortes que sí haces.
Corte, barba o los dos, con su duración. Cada silla con su horario y sus huecos.
La barbería se enseña en Instagram y se reserva en la web. Un enlace en la bio y el cliente se coloca solo en tu agenda.
La plantilla de estudio enseña las fotos antes que el texto, que es como se elige barbero.
Nadie escribe «página web» cuando necesita barberías: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Barberías en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en barberias.agendra.es, con tus trabajos, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
La agenda es una por web. Si cada barbero lleva la suya, el plan Estudio permite hasta cinco webs bajo la misma cuenta y factura.
Sí, como un servicio más, con su precio y una duración mayor que la de cada cosa por separado.
Con la antelación mínima. Si la pones en dos horas, nadie puede coger un hueco inmediato.
Sí, y es el uso más habitual. Tu dirección es tunegocio.agendra.es, corta y sin parámetros raros.
Sí, se suben desde el panel y se reducen solas antes de subir, así que no hace falta que las prepares.
En una app de reservas tu barbería sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «barbería cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien no sabe qué servicio pedir o si hay hueco esta semana te lo pregunta a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
Corte, barba y arreglo, con precios cerrados y huecos de media hora. Una web que se ve en el móvil y donde se reserva en tres toques.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos