Masaje relajante
El de regalo y el de desconectar. Treinta, sesenta o noventa minutos: la duración es aquí la mitad de la decisión.
Descontracturante, relajante, deportivo o de piedras: cada masaje con su duración, su precio y sus huecos. El cliente reserva mientras tú trabajas.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


No son dibujos: es la web de ejemplo de masajistas sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para masajistas, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca «programa de citas»: aquí es lo mismo.
Vale igual si lo tuyo se llama centro de masajes o masaje terapéutico: es el mismo software para centro de masajes, con la misma agenda online para masaje terapéutico, y la web que se lleva es esta.
Todavía no hay opiniones de masajistas en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Eliges masajistas en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —masaje descontracturante, masaje relajante y masaje deportivo—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Treinta y cinco diseños y tu color, con tu web de masajistas al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Un masaje relajante y uno descontracturante no los busca la misma persona ni por el mismo motivo. Separarlos, con su duración y su precio, es lo que llena huecos entre semana.
El de regalo y el de desconectar. Treinta, sesenta o noventa minutos: la duración es aquí la mitad de la decisión.
Espalda, cervicales, trapecios. El que se busca con dolor y se reserva para esta misma semana.
Antes y después de competir, y descarga de piernas. Si trabajas con corredores o ciclistas, dilo con esas palabras.
Postoperatorio, retención, piernas cansadas. Un tratamiento de sesiones repetidas, no de una vez.
Si te desplazas, la zona y el suplemento. Es una búsqueda propia con poca competencia.
El bono de cinco sesiones y el vale regalo. En masaje, el regalo es una parte grande de la caja de diciembre.
Así es el panel de tu web de masajistas, con la agenda llena.

Quien busca masaje compara duración y precio antes de decidirse. Si no lo encuentra en tu web, lo encuentra en la del siguiente.
Cada duración es un servicio, con su precio. El calendario calcula los huecos con esa medida.
Descontracturante, relajante, deportivo, drenaje, piedras calientes. Cada uno con lo que aporta y para quién es.
El bono de cinco sesiones publicado como producto, con su precio cerrado.
Es un sector con mucho intrusismo. Decir dónde te formaste te separa del resto en dos líneas.
La camilla, la cabina, la luz. Se reserva con los ojos y sube mucho la conversión.
Aceites, duración real de manos sobre la piel, ducha o no. Evita malentendidos.
Reservar un masaje es una decisión de diez segundos que se pierde si hay que llamar. Un programa de reservas para un centro de masajes vale exactamente lo que valen esos diez segundos.
Media hora, una hora o noventa minutos, cada uno con su precio. El cliente elige y confirma desde el móvil.
Si vas tú, la web explica tu zona y el desplazamiento, y el formulario te pide la dirección antes de aceptar la reserva.
El botón sale en todas las páginas con el mensaje empezado. Mucha gente pregunta antes de reservar la primera vez.
Tus clientes no siempre quieren llamar: hay quien lo decide de noche, o entre una cosa y otra, y reserva donde puede hacerlo en ese momento. Con las reservas online ven lo que queda libre y cogen su hora sin escribirte, y cada servicio ocupa el tiempo que de verdad dura —masaje descontracturante de una hora y masaje relajante de una hora—.
Antes de reservar, tus clientes buscan cosas como «bono de masajes descontracturantes precio». Contéstalo en tu web, con tus precios y tus fotos, y enlázala desde tu ficha de Google y tus redes: ahí se decide con quién reservar.
Tus clientes ven qué hueco queda para cada servicio —masaje descontracturante de una hora y masaje relajante de una hora— y lo cogen sin escribirte. El WhatsApp se queda para quien de verdad tiene una duda, y te llega con el mensaje empezado.
La víspera sale un recordatorio por correo y por WhatsApp con botón para confirmar, cambiar o anular. Si anulan, el hueco vuelve a ofrecerse; si no contestan, lo ves en la cita y sabes a quién llamar.
Nadie escribe «página web» cuando necesita masajistas: escribe lo que le preocupa —el precio, si hay hueco hoy, la duda concreta—, y gana quien lo contesta mejor.
Tus clientes eligen masaje descontracturante o masaje relajante, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Tu web publicada en masajistas.agendra.digital, con tus servicios, tu horario y tus reservas, sin tarjeta, durante 6 meses o hasta tu primer cliente.
Tu web de masajistas con tu propio dominio, en Google y con Agendra IA y marketing cada semana. Sin la IA, el Básico cuesta 35 €. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de masajistas a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, se crean como dos servicios con el mismo nombre y distinta duración y precio. El calendario ofrece huecos distintos para cada uno.
Sí. Defines el margen entre citas para cambiar la camilla, ventilar y recoger, y el calendario lo respeta.
Sí: es un programa de citas con tu web alrededor. Cada servicio con su duración —masaje descontracturante de una hora y masaje relajante de una hora—, tu horario aunque sea partido, tus días de cierre y el margen que necesites entre una cita y otra. Las reservas de la web y las que apuntas tú a mano van a la misma agenda, así que un hueco nunca se da dos veces.
Sí. Creas el servicio con su precio de desplazamiento y explicas en la web la zona que cubres.
Con la plantilla de tienda puedes publicar bonos, aceites o productos con existencias, además de recibir reservas.
La web deja reservar 24 horas al día sin que tengas que atender el teléfono, y el botón de WhatsApp puedes desactivarlo cuando quieras desde el panel.
La agenda es una por web. Si cada masajista lleva su propio horario, el plan Estudio permite una web por profesional, todas desde el mismo panel y con una sola factura.
Descontracturante, relajante, deportivo o de piedras: cada masaje con su duración, su precio y sus huecos. El cliente reserva mientras tú trabajas.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos