Tu portfolio, por estilos
Fine line, blackwork, realismo, tradicional, lettering, color. Separado por estilo, que es como busca la gente y como decide.
Tu galería, tus precios por sesión y una consulta de diseño que se reserva sola. El portfolio manda, y la cita se pide sin abrir Instagram.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —trabajos, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de tatuadores sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para tatuadores, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges tatuadores en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Un tatuaje se elige por el trabajo del artista, no por el precio. Pero la duda que frena a la mitad de la gente es el proceso: cómo se pide, cuánto cuesta y qué pasa después.
Fine line, blackwork, realismo, tradicional, lettering, color. Separado por estilo, que es como busca la gente y como decide.
Gratis o con señal, presencial o por mensaje. Es el primer paso y el que hay que explicar mejor.
Por sesión, por hora o por tamaño. Decir cómo se calcula evita el noventa por ciento de los mensajes de «¿cuánto me costaría?».
Cuánto es, si se descuenta del total y qué pasa si no aparece. Es lo que te protege de los huecos vacíos.
Duración, qué llevar, si se puede venir acompañado. Quien se tatúa por primera vez tiene estas dudas y no las pregunta.
La guía de curación, en la web. Se consulta desde casa a las dos de la mañana y evita la mitad de las malas cicatrizaciones.
Si tapas tatuajes antiguos o retocas los de otro, dilo: es una búsqueda propia y bastante rentable.
Nadie elige tatuador por el texto. Elige por los trabajos, y luego quiere saber cuánto cuesta y cuándo hay hueco.
Tus piezas en tu web, no dentro de una red social que puede cerrarte la cuenta.
Blackwork, fine line, realismo o tradicional: quien busca tu estilo busca esas palabras.
Media hora gratis para ver la idea y medir la zona. Es la puerta de entrada.
Dos horas para piezas pequeñas, cuatro para brazos y espaldas. Cada una su precio.
Indica el importe de la señal en el servicio: filtra a quien no se presenta.
Una sección con las instrucciones de curado ahorra veinte mensajes por semana.
Un tatuaje no se reserva como un corte de pelo: primero hay una conversación, luego una señal y luego una sesión que puede durar seis horas. El programa de citas tiene que seguir ese orden.
Una cita corta y gratuita para ver la idea, la zona y el presupuesto. Filtra el noventa por ciento de los mensajes que no van a ningún sitio.
Dos horas, media jornada o jornada completa. Cada una bloquea lo que tiene que bloquear.
A un tatuador se le elige por el trabajo. La plantilla oscura enseña las fotos a pantalla completa antes de contar nada.
Nadie escribe «página web» cuando necesita tatuadores: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Tatuadores en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en tatuadores.agendra.es, con tus trabajos, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Puedes indicar el importe de la señal en cada servicio para que se vea al reservar. El cobro con tarjeta desde la web está en camino; de momento se acuerda contigo al confirmar.
Sí. Consulta de 30 minutos, sesión corta de 2 horas y sesión completa de 4, cada una con su precio y sus huecos.
Es tuya. Las fotos se suben al panel y viven en tu web, con su propia dirección. Instagram puede ser el escaparate, pero la web es tu local.
Sí, la plantilla de tatuajes trae una sección de cuidados que puedes reescribir entera desde el editor de páginas.
Sí. Tu web es tuya aunque el estudio sea de otro, con tu portfolio, tus precios y tu agenda.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «estudio de tatuajes cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Las que cuentan qué servicio se hicieron y cómo quedó convencen más que las estrellas solas. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien no sabe qué servicio pedir o si hay hueco esta semana te lo pregunta a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada sesión y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Tu galería, tus precios por sesión y una consulta de diseño que se reserva sola. El portfolio manda, y la cita se pide sin abrir Instagram.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos