Depilación láser
Diodo, alejandrita, SHR. Por zonas y por sesiones, que es como se vende de verdad: nadie compra una axila suelta.
Zonas, sesiones y bonos, con la duración real de cada una. La clienta elige su zona, ve el precio y reserva sin llamar.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de centros de depilación sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para centros de depilación, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges centros de depilación en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Quien busca depilación busca una zona y un precio, no «un centro». Y compara tres webs antes de pedir cita: la que tiene la tarifa escrita se lleva la llamada.
Diodo, alejandrita, SHR. Por zonas y por sesiones, que es como se vende de verdad: nadie compra una axila suelta.
Tibia, templada, roll-on. Con las zonas y el tiempo de cada una: media pierna no ocupa lo que un cuerpo entero.
El pack de seis u ocho sesiones. En láser el bono es el negocio; la sesión suelta casi no existe.
Espalda, pecho, barba. Es un público que crece y que casi ningún centro nombra en su web.
Si es gratis, en grande. Y qué hay que hacer antes: no tomar el sol, venir rasurado. Ahorra la mitad de las sesiones perdidas.
Labio, cejas, mentón. Citas cortas que rellenan los huecos entre tratamientos largos.
Nadie busca «depilación»: busca «depilación láser ingles» o «axilas precio». Una carta por zonas responde exactamente a eso.
Axilas, ingles, piernas enteras, espalda. Con su precio y su duración.
El combo de varias zonas a precio cerrado, que es lo que más se vende.
Dos técnicas, dos precios y dos públicos. Sepáralas.
Explica cuántas sesiones hacen falta y cada cuántas semanas.
Publicados como producto con su precio cerrado y su ahorro.
Cada reserva confirma por correo, con fecha y hora.
La depilación láser es el ejemplo perfecto de tratamiento por sesiones: seis u ocho citas espaciadas, cada una con su zona. Llevarlo en una libreta es perder clientas por el camino.
Piernas enteras, axilas e ingles o facial: cada zona con su duración, para que la cabina cunda.
Cada sesión va a un mes vista. Que la clienta la reserve al salir es lo que hace que el tratamiento se termine.
Es la primera pregunta y la que hace que compare. Ponerlos en la web te ahorra media conversación.
Nadie escribe «página web» cuando necesita centros de depilación: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Centros de depilación en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en depilacion.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí, cada zona es un servicio con su precio y su duración. Es la forma en la que busca la gente y la que menos dudas deja.
Sí, con la plantilla de tienda, como producto con su precio cerrado. Las sesiones se reservan luego desde el calendario.
El que tú definas en cada servicio. Unas axilas son diez minutos y unas piernas enteras cuarenta y cinco; el calendario lo respeta.
Sí. Crea la valoración como servicio gratuito y explica en la descripción de los demás que hay que pasar por ella primero.
Con cuidado. Si usas aparatología clasificada como sanitaria, la publicidad está regulada y no puedes prometer resultados garantizados.
En una app de reservas tu centro sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «depilación láser cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. Las que cuentan qué servicio se hicieron y cómo quedó convencen más que las estrellas solas. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien no sabe qué servicio pedir o si hay hueco esta semana te lo pregunta a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada sesión y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Zonas, sesiones y bonos, con la duración real de cada una. La clienta elige su zona, ve el precio y reserva sin llamar.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos