Extensiones de pestañas
Pelo a pelo, volumen ruso, híbrido. Cada técnica con su tiempo de camilla: no es lo mismo hora y media que tres horas.
Pelo a pelo, volumen ruso, lifting y laminado. Servicios largos, clientas que repiten cada tres semanas y una agenda que no se puede solapar.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —trabajos, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de centros de pestañas y cejas sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para centros de pestañas y cejas, quien lo busca como sistema de reservas y quien escribe «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Es el alta tal cual, sin nada escondido detrás: en unos minutos tienes la web de tu negocio publicada y lista para compartir.
Eliges centros de pestañas y cejas en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Te los dejamos puestos con lo que ofrece de verdad un negocio como el tuyo. Cambias lo que no cuadre y quitas lo que no hagas.
Cuatro diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Aquí quien busca ya sabe el nombre técnico de lo que quiere: volumen ruso, laminado, pelo a pelo. Si tu web no usa esas palabras, no te encuentra.
Pelo a pelo, volumen ruso, híbrido. Cada técnica con su tiempo de camilla: no es lo mismo hora y media que tres horas.
Cada dos o tres semanas. Es la cita recurrente que sostiene la agenda: conviene poder reservarla ya al salir.
La alternativa sin extensiones, más barata y con menos mantenimiento. Otro público distinto.
El servicio que más ha crecido. Con foto de antes y después, que es lo que lo vende.
Con hilo, con cera, con pinza. Cita corta y muy repetida.
Con su precio propio. Si no está escrito, acaba siendo tiempo que regalas en cada cita.
Un volumen ruso son dos horas y media con la clienta tumbada. Si el calendario cree que es una hora, el día entero se descoloca.
La puesta completa y el relleno a las tres semanas, cada uno con su tiempo y su precio.
Pelo a pelo, híbrido, volumen ruso. Precios y duraciones distintas.
Laminado, diseño y tinte, con su propio bloque de servicios.
Con la web puede hacerlo desde el móvil sin esperar a que le contestes.
Fotos reales de tus acabados, que es lo que decide.
Una sección con el mantenimiento alarga la duración y reduce reclamaciones.
Las extensiones duran tres semanas. Si el relleno no está reservado antes de que se caigan, la clienta acaba en otro sitio. Un programa de citas aquí es, sobre todo, un programa de vueltas.
Dos horas la primera, hora y cuarto el mantenimiento. Cada uno con su duración y su precio.
Con la web en el móvil, la siguiente cita se coge en la propia camilla.
Cada técnica con su nombre y su precio, que es como se busca en Google y como se compara.
Nadie escribe «página web» cuando necesita centros de pestañas y cejas: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene. Estas son búsquedas reales, y tu web gana cuando las contesta mejor que la de al lado.
Ponlas en un bloque de preguntas frecuentes: van con datos estructurados, que es lo que Google usa para enseñarlas desplegadas.
Cada uno cabe como un bloque de tu portada o como una página propia, sin tocar código.
Mejor tuyas y de tu trabajo: una foto real convence más que cualquier imagen de banco.
Lo que tiene desde el primer día, sin instalar nada ni contratar a nadie. Salvo lo marcado, también está en la prueba gratuita.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Te llega en cuanto entra, con los datos de quien lo hace.
Se cambian con un clic, sin perder nada de lo que hayas escrito.
«Centros de pestañas y cejas en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Tarifas, cómo llegar o una página por servicio, para las búsquedas concretas.
El panel se instala como una app y ves cada aviso al momento.
Tu propia dirección, sin nuestra firma, y tus citas en tu calendario.
Plan ProfesionalNo es la única forma de tener web. Esto es lo que cambia entre montarla con Agendra, encargarla a medida o quedarse solo con las redes sociales.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Se empieza gratis y sin tarjeta. El plan de pago es para cuando quieras tu propio dominio y salir en Google.
Tu web publicada en pestanas-cejas.agendra.es, con tus trabajos, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Tu dominio propio, la web indexable en Google y el aviso por correo de cada reserva. Se cambia de plan cuando quieras y no hay permanencia.
Sí, son dos servicios con duraciones y precios distintos. El relleno además suele tener condiciones de plazo que puedes explicar en su descripción.
Sí, con un cierre puntual para esa fecha. Ese día desaparece del calendario.
No se puede condicionar automáticamente, pero sí explicarlo en la descripción del servicio y avisar en el correo de confirmación.
Sí, la web tiene galería propia y las fotos se suben desde el panel, reducidas automáticamente.
Sí. Puedes dejar la dirección fuera y dar la ubicación exacta solo en el correo de confirmación.
En una app de reservas tu estudio sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «lifting de pestañas cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu dirección, tu horario y tus servicios en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web. Quien no sabe qué servicio pedir o si hay hueco esta semana te lo pregunta a un toque, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
No. Agendra no emite facturas ni envía nada a Hacienda: sigues facturando con tu programa o con tu gestoría. Lo que sí tienes es el control de lo cobrado en cada cita y la descarga de reservas y clientes en CSV para pasárselo a quien te lleve las cuentas.
Pelo a pelo, volumen ruso, lifting y laminado. Servicios largos, clientas que repiten cada tres semanas y una agenda que no se puede solapar.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos