Necesitas algo que no está
Una reserva con pago a plazos, una zona privada para socios, una integración con tu programa de gestión. En WordPress hay un plugin o alguien que lo programa. Aquí, si no está, no está.
WordPress mueve una parte enorme de internet y puede hacer casi cualquier cosa. El precio de esa libertad es que hay que montarlo: hosting, plantilla, plugins, copias, actualizaciones y alguien que lo arregle cuando algo deja de funcionar. Agendra hace la pregunta al revés: a qué te dedicas, y te da la web ya montada para ese oficio. Aquí está cuándo compensa cada uno, sin adornos.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Plan gratuito sin límite de tiempo
Una web de WordPress no es un producto terminado: es un sistema al que se le añaden piezas. Necesita un alojamiento contratado, una plantilla comprada o gratuita, un plugin para las reservas, otro para el formulario, otro para las copias de seguridad y otro para que vaya rápido. Cada pieza tiene su autor, su versión y su fecha de caducidad.
Eso funciona muy bien mientras alguien lo cuida. El problema aparece meses después, cuando un plugin deja de actualizarse, la plantilla no encaja con la versión nueva o la web deja de abrir un martes por la mañana. Entonces hay que llamar a alguien, y ese alguien cobra por horas.
En Agendra no hay nada que actualizar ni que instalar. Lo que cambia, cambia para todas las webs a la vez y sin que tengas que hacer nada. La contrapartida es que no puedes añadir un plugin que haga algo que no está.
Hay casos claros en los que no deberías estar aquí. Estos son los que vemos más:
Una reserva con pago a plazos, una zona privada para socios, una integración con tu programa de gestión. En WordPress hay un plugin o alguien que lo programa. Aquí, si no está, no está.
Si ya trabajas con un desarrollador o una agencia que te lo mantiene, esa parte ya está resuelta y WordPress te da mucho más margen.
Un medio, una revista, un blog con cientos de artículos y varios autores: WordPress está hecho exactamente para eso.
Una web de WordPress la puedes mover a otro servidor tal cual. Eso aquí no se puede: te llevas el dominio, los textos y las fotos, no la maquetación.
Ni copias, ni actualizaciones, ni plugins que se rompen. Es la diferencia que más se nota al año siguiente.
Se elige el oficio, se rellenan los datos del negocio y la web queda publicada el mismo día, no cuando saques el rato.
Cada municipio puede tener su página propia con su texto. En WordPress eso son cincuenta páginas montadas a mano, una a una.
La estructura de la web de un cerrajero ya está decidida. Tú cambias textos, fotos, colores y el orden.
No son maquetas: son negocios abiertos, con su dominio y su teléfono. Ábrelos.
Cerrajería de urgencias con 54 pueblos de la campiña sevillana, cada uno con su página.
Ver el caso →Cerrajería de tres generaciones, con doce servicios y su propia sección de quiénes somos.
Ver el caso →Cerrajería del corredor del Henares con 89 municipios de la Comunidad de Madrid.
Ver el caso →El plan Prueba es gratis sin límite de tiempo y sin pedir tarjeta: tu web publicada en tunegocio.agendra.es, con tus servicios y tu formulario. El plan Profesional son 29 € al mes más IVA y añade tu propio dominio y que tu web vaya a Google. Sin comisión por reserva y sin extras que contratar aparte.
No hay importación automática. Lo que se hace es empezar de nuevo —que aquí son minutos— y copiar los textos que quieras conservar. Tu dominio sí se mueve: lo conectas a la web nueva y la dirección sigue siendo la misma, así que los enlaces que ya hubieras repartido siguen funcionando.
Una web sale en Google por lo que dice y por quién la enlaza, no por la herramienta con la que está hecha. Lo que cambia es lo que te dan hecho: aquí cada servicio y cada pueblo donde trabajas puede tener su propia página con su texto, y eso es lo que contesta a «fontanero en Alcobendas».
No. El alojamiento, el certificado de seguridad y las copias están dentro. En WordPress son tres contrataciones distintas y tres facturas.
Tu dominio es tuyo y te lo llevas apuntándolo a donde quieras. Los textos y las fotos también. Lo que no se puede exportar de una plataforma a otra es la maquetación, ni aquí ni en ningún sitio parecido.
No. No hay panel de administración con veinte menús, ni plugins que configurar. Se rellenan los datos del negocio y ya está.
Tardas menos en tener tu web hecha que en leer un presupuesto. Y si no te convence, no has pagado nada.