Pierdes: la ficha en su buscador
Dejas de aparecer cuando alguien abre la aplicación y busca barbería cerca. Esa visibilidad no se sustituye con un mensaje ni con una web.
Para irte de Booksy: avisa por WhatsApp a tus clientes de siempre con tu enlace nuevo, ponlo en tu ficha de Google y en la biografía de Instagram, apunta a mano las citas que ya tengas cogidas y deja la ficha vieja abierta unas semanas antes de darte de baja. Tus clientes habituales son tuyos y se van contigo; la gente que te encontraba dentro de su buscador, no. Agendra no importa nada de Booksy: ni fichas, ni historial, ni citas. Empiezas con la agenda vacía y con tu propia web.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Sin comisión por reserva
Booksy son dos cosas a la vez, y conviene separarlas. Una es el programa de agenda que usas tú por dentro. La otra es su buscador: una aplicación llena de gente que quiere cortarse el pelo hoy y que ve tu ficha entre las de tu calle. Esa segunda parte es la que trae clientes que no te conocían de nada.
A una barbería que está empezando, o a una que abre en un barrio nuevo y necesita llenar los huecos de la mañana, eso le sale a cuenta: pagar una parte de un corte a cambio de una cabeza que no habría entrado nunca es un trato razonable. Lo que cambia con los años es la mezcla. Cuando la mayoría de los que reservan por la aplicación son los mismos de siempre, los que ya te conocen y vendrían igual, estás pagando por clientes que ya eran tuyos.
Antes de mover nada, mira en tu panel de Booksy cuántas reservas del último trimestre fueron de gente nueva llegada de su buscador y cuántas de repetidores. Ese número decide si te conviene irte o quedarte, y lo tienes tú, no nosotros.
Dejas de aparecer cuando alguien abre la aplicación y busca barbería cerca. Esa visibilidad no se sustituye con un mensaje ni con una web.
Las opiniones publicadas en su ficha se quedan en su ficha. No se pueden mover a otro sitio, y hay que empezar a juntarlas de nuevo.
Quien tenía la aplicación instalada y reservaba en dos toques tendrá que aprenderse un enlace nuevo. Es poco, pero hay que decírselo.
Vienen por ti, no por la aplicación. Tienen tu teléfono y tú el suyo. Un WhatsApp con el enlace nuevo y siguen viniendo.
Tu ficha de Google Business Profile es tuya, con sus reseñas dentro. Solo cambias a dónde apunta el botón de reservar.
Con un dominio propio, tu enlace deja de llevar el nombre de otro. Si algún día cambias otra vez de programa, la dirección sigue siendo la misma.
El orden importa más que la prisa. La idea es que la agenda nueva ya tenga citas dentro antes de que la vieja se apague, y no al revés.
Servicios con su duración y su precio, tu horario real, el margen entre cortes y los días que cierras. Después reserva tú una cita de prueba y lee el correo que le llega al cliente. Media hora bien invertida.
Abre tu agenda de Booksy, exporta o imprime lo que tengas cogido de aquí en adelante y pásalo al calendario nuevo. Agendra no importa esos datos, así que esto es a mano. Si sueles tener cita a un mes vista, cuenta con una tarde.
A tus habituales, con tu enlace y una frase corta: dónde se reserva ahora y que sigues igual que siempre. Uno a uno funciona mejor que una difusión, y en una barbería con lista de clientes de verdad se hace en dos días.
En tu ficha de Google Business Profile, tanto en el botón de reservar como en el sitio web. En la biografía de Instagram y de TikTok. En el código QR del escaparate. Ahí entra la gente que te busca por tu nombre.
Un mes o dos, hasta el final del periodo que ya tengas pagado. Quien reserve por ahí que siga reservando; al atenderle, le dices en persona dónde pedir la próxima. Es la forma barata de no perder a nadie por el camino.
Cancelas cuando la agenda nueva se llena sola. A partir de ahí las opiniones se piden con tu propio enlace, tú eliges cuáles se publican en tu web, y a quien quiera dejarte reseña pública lo mandas a tu ficha de Google.
No hacen lo mismo. Uno es un escaparate con agenda dentro; el otro, tu propia web con la agenda dentro. Las tarifas de Booksy cambian y dependen de lo que tengas contratado: míralas en su web antes de echar cuentas.
| Qué se compara | Agendra | Booksy |
|---|---|---|
| Qué es | Tu web completa, con la agenda de reservas dentro | Un programa de agenda dentro de un buscador de belleza con clientes propios |
| Te trae clientes nuevos | No. Tu web puede salir en Google por tu nombre, pero no hay directorio | Sí: su aplicación es su producto, gente buscando cita hoy |
| Comisión por reserva | Ninguna. Reserves una cita o mil, el plan cuesta lo mismo | Según lo contratado: cuota del programa y un cobro aparte por los clientes nuevos que llegan de su buscador |
| De quién es la web | Tuya, con tu propio dominio en el plan Profesional | Tu ficha vive en su dominio y con su marca; si te vas, se queda allí |
| De quién es el cliente | Tuyo: reserva en tu web y sus datos están en tu cuenta | Tuyo también, pero reserva dentro de una aplicación donde ve a las barberías de al lado |
| Lo que cuesta | 0 € el plan Prueba; 29 €/mes + IVA con dominio propio | Cuota mensual del programa, más lo que decidas gastar en su promoción |
| Varios profesionales | No: una sola agenda y un solo horario | Sí, con calendario por persona |
| Cobro de la señal | Se anuncia al reservar y se paga al llegar; no hay cobro con tarjeta | Tiene prepago con tarjeta si lo activas |
| Aplicación en el móvil | No hay. Se usa desde el navegador y el cliente no se descarga nada | Sí, para el negocio y para el cliente |
Dicho claro: si tu agenda se llena gracias a su buscador y los números te salen, lo sensato es quedarte. Agendra está para quien ya tiene clientela y prefiere pagar una cuota fija por su propia casa antes que un porcentaje por entrar en la de otro. Mira lo que incluye cada plan y echa la cuenta con tus números, no con los de nadie.
Lo que sí hace: tu web entera con servicios, precios, fotos, opiniones y preguntas frecuentes; agenda con reservas, duración por servicio y margen entre citas; avisos y recordatorio por correo; tienda con carrito si vendes producto; dominio propio con certificado; y tus reservas en Google Calendar, en el iPhone o en Outlook.
No. Agendra no se conecta con Booksy ni lee nada de tu cuenta allí: no hay importación de fichas de cliente, ni de historial, ni de citas futuras. Empiezas con la agenda vacía y pasas a mano las citas que ya tengas cogidas. Por eso conviene abrir la web nueva antes de cerrar la vieja y trabajar unas semanas con las dos.
A los tuyos de siempre, no: son tuyos, te conocen a ti y tienen tu teléfono. Un mensaje con tu enlace nuevo suele bastar. Lo que sí pierdes es la ficha en su buscador y a la gente que te encontraba ahí sin conocerte. Si buena parte de tu agenda venía de esa fuente, mídelo antes de decidir.
Al final del periodo que ya tengas pagado, y nunca antes de haber avisado a tus clientes. Mientras tanto, la ficha vieja sigue abierta: quien entre por ahí puede seguir reservando y tú vas moviendo a la gente poco a poco. Baja primero y agenda vacía después es el orden que hace daño.
No. Agendra no es un directorio: no hay un listado donde alguien busque «barbería cerca de mí» y te encuentre entre otras. Lo que te da es tu propia web, con tu dominio en el plan de pago, que puede salir en Google por tu nombre y por lo que ofreces. Es otra forma de que te encuentren, más lenta y sin depender de nadie, pero no es lo mismo que un escaparate lleno de gente.
No. Se paga por el plan y ya está: el plan Prueba a 0 €, y el Profesional a 29 € al mes más IVA con tu propio dominio. Reserves una cita al mes o trescientas, cuesta lo mismo. El detalle está en la página de precios.
No. En Agendra la señal se anuncia en el servicio para que el cliente sepa a qué se compromete, y se abona al llegar al local. No hay cobro con tarjeta en el momento de reservar, así que tampoco hay cargo automático por plantón. Si tu forma de protegerte hoy es un prepago con tarjeta dentro de Booksy, eso Agendra no lo sustituye.
No hay aplicación en la App Store ni en Google Play, ni para ti ni para tus clientes. Tú llevas la agenda desde el navegador del móvil o del ordenador, y el cliente reserva desde tu web, sin descargarse nada ni crearse una cuenta. Para mucha gente eso es una ventaja; si tu clientela ya tenía la aplicación instalada y la usaba a gusto, es un cambio de costumbre que hay que contarles.
Sirve si trabajáis con una sola agenda y un solo horario. Agendra no reparte las citas entre varios profesionales con calendario propio, no lleva comisiones por barbero ni fichaje de horas. Si necesitas que cada silla tenga su hueco y su cuadre a fin de mes, hoy Agendra no te lo da.
No. Agendra no gestiona bonos, packs de sesiones ni saldos a cuenta. Cada cita es una cita. En la parte de finanzas puedes confirmar a mano lo que has cobrado de verdad frente a lo que solo estaba reservado, pero eso no es un bonero ni una caja ni un programa de contabilidad.
¿Vienes de otra plataforma? También está cómo dejar Fresha y cómo dejar Treatwell, que funcionan de otra manera. Y si lo que quieres es ver el producto entero, los precios y crear tu web.
Empieza con el plan Prueba, sin tarjeta, y móntala antes de dar de baja nada. Cuando quieras tu dominio, pasas al plan Profesional.
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