Viviendas unifamiliares
Llave en mano o sobre proyecto del cliente. Con metros, plazo y municipio: es lo que se compara.
Obra nueva, naves, rehabilitación de edificios. Encargos de meses y de cientos de miles de euros que se deciden mirando obras terminadas y preguntando quién responde si algo sale mal.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


Eliges empresas de construcción en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —estudio y presupuesto, vivienda llave en mano, nave industrial y rehabilitación de edificios—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Siete diseños y tu color, con tu web de construcción al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Con su nombre y su web, para que lo compruebes.
«Simple, clara y hecha para gente que no es informática. En dos días ya teníamos la web con horario y teléfono. Los clientes la usan mucho.»
Mihaly SimoCerrajería Artesanal«La usamos sobre todo para que los clientes pidan cita o presupuesto sin tener que estar todo el día al teléfono. Se nota la diferencia desde el primer mes.»
Manuel DíazStop Goteras y FontaneríaQuien va a construir mira obras terminadas durante meses antes de pedir presupuesto. Lo que le hace llamar es reconocer en tu web una obra como la suya y entender quién va a responder de ella.
Llave en mano o sobre proyecto del cliente. Con metros, plazo y municipio: es lo que se compara.
Estructura metálica u hormigón, cerramientos y urbanización de la parcela. Otro cliente, que mira plazos y capacidad.
Fachadas, cubiertas, refuerzo estructural y accesibilidad. Encargos de comunidad, que se votan en junta.
Bloques y adosados para promotores. Lo que pesa es haber terminado antes una de tamaño parecido.
Cimentación, estructura, cubierta. Fotos de cómo se construye por dentro, que es lo que nadie enseña.
Dirección facultativa, seguro de responsabilidad civil y las garantías de la LOE. Escrito, para quien lo busca antes de firmar.
Certificaciones mensuales o por fases, y plazos en meses de verdad. Es donde se pierde la confianza en el sector.
Nadie escribe «página web» cuando necesita empresas de construcción: quiere saber el precio, la urgencia o resolver una duda concreta, y tu web gana si lo contesta mejor que la competencia.
Quien necesita vivienda llave en mano o nave industrial te llama, te escribe por WhatsApp o te lo pide en un formulario que pregunta qué hace falta y desde dónde.
Nadie firma una casa de obra nueva con una empresa que no puede enseñar ninguna. Antes de llamar, el cliente busca obras parecidas a la suya, en su zona y terminadas.
Qué se hizo, dónde, cuántos metros y cuánto duró. Tres fotos con eso dicen más que un álbum de cuarenta sin explicar.
Viviendas unifamiliares, naves, rehabilitación de fachadas, locales. Quien busca una nave no quiere ver chalés.
La estructura, la cubierta, el cerramiento. Enseñar cómo se trabaja por dentro da más confianza que el render del final.
Los municipios donde construyes. Una constructora se busca cerca, y cada pueblo puede tener su página.
Construir es la compra más cara que hará mucha gente en su vida, y lo que da miedo no es el precio: es que la obra se pare, se alargue o quede mal sin nadie que responda.
Si trabajas con arquitecto y arquitecto técnico propios o con los del cliente. La dirección facultativa es lo primero que pregunta quien sabe del tema.
Por certificaciones de obra ejecutada, por fases o por hitos. Escribirlo quita la duda de pagar por adelantado algo que todavía no existe.
Cuántos meses lleva una vivienda unifamiliar desde la licencia hasta las llaves. Un plazo honesto convence más que uno que nadie se cree.
Las garantías de la Ley de Ordenación de la Edificación, el seguro de responsabilidad civil y, en vivienda, el decenal. Que se vea que lo sabes.
El particular que tiene una parcela, el promotor que busca constructora para una promoción y el administrador de fincas con una fachada que rehabilitar no leen lo mismo. Si los tres caben, que cada uno encuentre lo suyo.
Desde el proyecto hasta la cédula de habitabilidad, con un solo interlocutor. Es lo que pide quien construye su casa por primera vez.
Capacidad, plazos y obras de tamaño parecido. Un promotor quiere ver que ya has hecho una promoción como la suya.
Fachadas, cubiertas, accesibilidad y la inspección técnica del edificio. El cliente es una junta que vota, y el presupuesto tiene que poder enseñarse en ella.
El formulario pregunta tipo de obra, ubicación, si hay proyecto y licencia, y para cuándo. Llega al correo y al móvil, y ya sabes si te interesa antes de llamar.
Una obra nueva se decide en meses y se pierde en un minuto: el que tarda quien la busca en no encontrar nada tuyo. Lo que tiene que hacer la web es enseñar lo construido y recoger la petición bien hecha.
Viviendas, naves y rehabilitaciones, cada una con sus fotos, sus metros y su municipio. Quien construye una nave no tiene que pasar por diez chalés.
Tipo de obra, ubicación, si hay proyecto y licencia, y para cuándo. Sabes si el encargo es para ti antes de coger el teléfono.
Los municipios donde construyes, cada uno con su página y con obras de allí. Es como se busca una constructora: cerca.
A una constructora le escribe tanto quien firma en dos meses como quien está mirando si le dan la hipoteca. Lo caro no es contestar: es ir a ver la parcela, revisar un proyecto y preparar un presupuesto por partidas para una obra que nunca iba a empezar.
Quien busca «constructora de casas llave en mano» o «rehabilitación de fachadas comunidad» tiene la decisión tomada y busca con quién. Obras terminadas parecidas a la suya, en su zona, y la petición a un toque.
El formulario puede preguntar tipo de obra, municipio, si hay proyecto y licencia, y para cuándo. Antes de llamar ya sabes si es una casa con proyecto visado o una idea para dentro de dos años.
Quién dirige la obra, cómo se paga y qué garantías tiene, escrito en la web. Llega a la reunión quien ya ha leído eso, y la conversación empieza por su obra y no por si eres de fiar.
No son dibujos: es la web de ejemplo de empresas de construcción sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Unos lo buscan como software de gestión para empresas de construcción, otros como página web de servicios y otros como presupuesto online: aquí es lo mismo.
Vale igual si lo tuyo se llama constructora, empresa de construcción, construcción, obra nueva, construcción de viviendas o rehabilitación de edificios: es el mismo software para constructora, y la web que se lleva es esta.
Tu web publicada en empresas-de-construccion.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tu formulario de contacto, sin tarjeta y sin límite de tiempo.
Tu web de construcción con tu propio dominio y en Google. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de construcción a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
La recomendación trae el nombre; la decisión se toma después, buscándolo. Quien está a punto de firmar una obra de este tamaño quiere ver obras terminadas, saber quién está detrás y comprobar que la empresa existe de verdad. Si no encuentra nada, la recomendación se queda en una llamada que no se hace.
Sí. Cada obra se cuenta por lo que es —una vivienda de doscientos metros en tal municipio, una nave de mil quinientos— sin nombre ni dirección exacta. Las fotos las eliges tú, y conviene pedir permiso al propietario antes de publicar las del interior de su casa.
Sí: cada petición llega con el tipo de obra, el municipio y lo que tú preguntes en el formulario, al correo y al móvil, y las tienes todas en el panel. No calcula mediciones ni lleva la obra: el presupuesto por partidas lo sigues haciendo con tu programa.
Cada servicio puede ir marcado como «Consultar», y así sale en la web, no como gratis. Si un día quieres dar una referencia —un precio por metro construido según calidades—, lo cambias desde el panel en un minuto.
Un precio exacto, no; una referencia, sí, y ayuda: «vivienda unifamiliar desde tantos euros el metro construido, según calidades». Filtra a quien esperaba otra cifra y te ahorra presupuestos que no iban a salir. En el panel, cada servicio puede ir con precio orientativo o marcado como «Consultar».
La web no presenta ofertas a licitaciones ni lleva el Registro de Empresas Acreditadas. Lo que sí hace es que, cuando un técnico municipal o una empresa principal busca tu nombre, encuentre tus obras, tu zona y tus datos de contacto en orden. Si tienes clasificación de contratista, ponla: es un dato que se mira.
Sí, y es como se busca: «construcción de casas en» un pueblo concreto, «naves industriales» en un polígono, «rehabilitación de fachadas» en una ciudad. Cada página con su dirección y con obras de verdad de ese tipo o de esa zona. Una página que solo cambia el nombre del pueblo no la quiere nadie, tampoco Google.
En un portal, la petición de construir una casa suele llegar a varias empresas a la vez y se compara antes de conocerte. En tu web, quien te escribe ya ha visto tus obras y te ha elegido a ti, y pagas lo mismo cada mes, sin coste por contacto. Puedes seguir en el portal mientras la web empieza a traerte encargos propios.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en todas las páginas de tu web, y el mensaje te llega ya empezado, diciendo que te escriben desde tu web. Lo apagas cuando quieras.
Obra nueva, naves, rehabilitación de edificios. Encargos de meses y de cientos de miles de euros que se deciden mirando obras terminadas y preguntando quién responde si algo sale mal.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos