Corte infantil
Por edades, con su precio y su duración. Un corte a un niño de dos años no dura lo que a uno de diez.
Peluquería o barbería infantil: primeros cortes, sillas de coche y padres que necesitan saber si hay hueco el sábado a las once. Todo resuelto desde el móvil.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


No son dibujos: es la web de ejemplo de peluquerías infantiles sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para peluquerías infantiles, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca «programa de citas»: aquí es lo mismo.
Todavía no hay opiniones de peluquerías infantiles en Agendra: mira las webs de otros clientes.
Eliges peluquerías infantiles en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —corte infantil, primer corte y corte para hermanos—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Siete diseños y tu color, con tu web de peluquerías infantiles al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Quien reserva es el padre y quien decide si volvéis a veros es el niño. La web tiene que tranquilizar a uno y prometerle algo al otro.
Por edades, con su precio y su duración. Un corte a un niño de dos años no dura lo que a uno de diez.
El primer corte, con foto y mechón de recuerdo si lo hacéis. Es una cita emocional, y se comparte.
Sillones de coche, pantallas, juguetes. Fotos del local: eso es lo que convence a un padre con un niño que llora.
Para fiestas, comuniones y el primer día de cole. Temporada clara y ticket alto.
Si lo hacéis, es una búsqueda urgente de las que reservan el mismo día.
Que es cuando se puede llevar a un niño. Ponerlo claro evita la llamada y llena las franjas buenas.
Así es el panel de tu web de peluquerías infantiles, con la agenda llena.

La decisión la toma alguien con prisa, con dos críos y sin ganas de llamar. Una web que deje reservar en un minuto gana.
Es la franja que lo concentra todo. Que se vea libre u ocupada al momento.
Bebé, niño y adolescente, con su tiempo y su precio.
Con su certificado y su mechón guardado, publicado como servicio especial.
Coches, dibujos, juguetes. Enséñalo con fotos: es lo que convence.
Decir que estáis acostumbrados vale más que cualquier oferta.
Si también cortas a adultos, ponlo: se aprovecha el viaje.
Una peluquería infantil trabaja cuando los niños salen del cole y los sábados por la mañana. El resto del día está vacío. Un programa de citas sirve para que ese rato no se desperdicie.
Dos cortes en el mismo hueco, sin que la madre tenga que llamar para cuadrarlo.
De cinco a ocho entre semana y sábado de mañana. El calendario ofrece solo lo que existe.
Con mechón guardado y foto. Es un servicio, se reserva como tal y es lo que más se comparte.
Cada «¿tienes hueco el jueves?» es un mensaje que contestas tarde o a deshoras, y cada cita a la que no viene nadie es una hora que no vuelve. Una agenda online resuelve las dos cosas: los padres reservan por su cuenta, cada servicio en su hueco —corte infantil de 30 minutos y primer corte de 40 minutos—, y la víspera les llega un recordatorio.
Tu web responde a lo que escriben los padres antes de elegir —«primer corte de pelo del bebé con recuerdo», por ejemplo— y la reserva está a un toque. Al día siguiente de cada cita, un correo les pide su opinión, que es lo que más pesa para el siguiente.
Ven los huecos libres y reservan sin escribirte. Quien tiene una duda de verdad pulsa el botón de WhatsApp y el mensaje te llega ya empezado; lo de «¿tienes hora el martes?» deja de llegar.
La víspera, los padres reciben un recordatorio con botón para confirmar, cambiar o anular, y en cada cita ves quién ha contestado. El hueco que se anula vuelve a la agenda para otro.
Nadie escribe «página web» cuando necesita peluquerías infantiles: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene, y gana la web que lo contesta mejor que la de al lado.
Los padres eligen corte infantil o primer corte, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Tu web publicada en barberias-infantiles.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas, sin tarjeta y sin límite de tiempo.
Tu web de peluquerías infantiles con tu propio dominio y en Google. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de peluquerías infantiles a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Sí, cada tramo es un servicio con su precio y su duración. Un bebé tarda más que un niño de ocho años y así queda reflejado.
Sí. El horario se define día a día; si solo trabajas viernes tarde y sábado, es lo único que aparece.
Las dos cosas: la web donde te encuentran y la agenda donde reservan. Cada servicio lleva su duración y su precio —corte infantil de 30 minutos y primer corte de 40 minutos—, la agenda respeta tu horario y tus cierres y solo ofrece los huecos donde cabe cada uno. Las citas que te piden por teléfono las apuntas en la misma agenda, la ves desde el móvil y, con el plan Profesional, también en tu Google Calendar.
Sí, como servicio propio con su precio. Es un clásico que funciona muy bien y se busca mucho.
Solo con autorización expresa de los padres y por escrito. Los menores tienen protección reforzada; si tienes dudas, usa fotos del local sin caras.
Sí, sencillamente creas los servicios de adulto con su precio y su duración junto a los infantiles.
En una app de reservas tu peluquería sale en una lista junto a la competencia de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, tu agenda y tus clientes, por un precio fijo al mes y sin pagar por cada cita. No es una cosa o la otra: puedes seguir en la app y enlazar a tu web desde Instagram y desde tu ficha de Google, donde el cliente reserva directamente contigo.
Peluquería o barbería infantil: primeros cortes, sillas de coche y padres que necesitan saber si hay hueco el sábado a las once. Todo resuelto desde el móvil.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos