Platos con foto y precio
Entrantes, principales y postres, cada uno con lo que cuesta de verdad.
La carta con fotos y precios, el horario de cocina y una mesa que se reserva sola. Nada de listas de espera por teléfono a la hora de comer.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —servicios, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de restaurantes sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Al principio se elige una, y si más adelante prefieres otra, se cambia desde el panel sin rehacer nada.
Hay quien lo busca como agenda online para restaurantes, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca sencillamente «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
No hace falta nada por detrás: en unos minutos está montada y publicada, con su enlace listo para pasarlo por WhatsApp.
Eliges restaurantes en la lista, tu provincia y el nombre de tu web. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar.
Salen ya rellenos con lo habitual en un negocio como el tuyo: tú tocas solo lo que no encaje y borras lo que no ofrezcas.
Eliges entre cuatro diseños y tu color, comparándolos con tu web de verdad delante. Confirmas y sale al momento.

Reservas, calendario, lo cobrado y tu web, todo junto y sin salir de un sitio. Así se ve un día con la agenda llena.

Lo que tienes hoy, lo que viene y quién te ha escrito, nada más entrar.
Antes de reservar, todo el mundo mira la carta. Si no está online, o llaman a preguntar o se van a otro sitio.
Entrantes, principales y postres, cada uno con lo que cuesta de verdad.
Con su propio precio, distinto de la carta: es lo primero que se pregunta entre semana.
En la descripción de cada plato. Es obligatorio informar de los catorce, y conviene que quede por escrito.
Eligen cuántos son y a qué hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si la cocina cierra antes que la sala, que la web lo diga: es la pregunta que más se repite por teléfono.
Publícalo como servicio aparte, con su propio mínimo de comensales si hace falta.
Todo esto está desde que te das de alta, sin instalar ni contratar nada aparte. Lo que no lleve marca, también en el plan gratis.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
En cuanto entra te avisa, con quién lo hace y sus datos.
Un clic y cambias de diseño, sin que se borre nada de lo que llevas puesto.
«Restaurantes en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Desde tarifas hasta cómo llegar, o una página por servicio, para atrapar búsquedas concretas.
El panel entero cabe en el móvil como una app, con los avisos al momento.
Tu dirección, no la nuestra, y cada cita reflejada en tu propio calendario.
Plan ProfesionalSe puede montar de varias formas. Esta es la comparación entre hacerla con Agendra, pagar una a medida o vivir solo de las redes.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 25 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Arranca gratis y sin pedir tarjeta. Pasas al plan de pago el día que quieras tu dominio propio y aparecer en Google.
Tu web publicada en restaurantes.agendra.es, con tus servicios, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Aporta tu propio dominio, que Google la indexe y el aviso por correo de cada reserva, y puedes cambiar de plan cuando quieras.
Sí, cada plato como servicio con su descripción y su precio. Se agrupan por secciones: entrantes, principales, postres.
Sí, son servicios distintos dentro de la misma web, cada uno con su horario y su precio.
Sí, en la descripción. Es obligatorio informarlos y mejor que quede escrito que fiarlo a la memoria de la sala.
Sí, el cliente elige cuántos son al reservar, y te llega en el aviso junto con la hora.
Sí, con las vacaciones y cierres puntuales: ese día no se ofrece, sin tener que cambiar el horario de la semana.
En un portal de reservas apareces junto a otros restaurantes de tu zona, con el diseño y las condiciones de la plataforma, y suelen cobrar por reserva o por comensal. Con Agendra tienes tu propia web, con tu dominio si lo conectas, por un precio fijo al mes. No es una cosa o la otra: puedes seguir en el portal y enlazar desde ahí a tu web, donde el cliente reserva directamente contigo.
Google Maps se alimenta de tu Perfil de Empresa en Google, que das de alta tú, gratis: cuando alguien busca «restaurante cerca de mí», lo que sale en el mapa es esa ficha. Tu web la refuerza: lleva tu carta, tu horario y tu dirección en el formato que Google lee, la verificas en Search Console desde el panel y la pones como web en tu ficha. Para que la web entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, desde el plan Profesional. Nadie puede garantizarte una posición: si alguien te la promete, desconfía.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en tu web, con la nota media junto a tu nombre. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Sí. Desde el panel enciendes un botón de WhatsApp con tu número, que sale en toda tu web. Quien quiere hablar de una celebración antes de reservar te escribe a un toque, y lo apagas cuando quieras.
La carta con fotos y precios, el horario de cocina y una mesa que se reserva sola. Nada de listas de espera por teléfono a la hora de comer.
Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos