Artistas representados
Cada uno con su trayectoria, su forma de trabajar y su obra disponible. Su nombre es lo que más se busca.
Tus artistas, la exposición de ahora y la obra disponible con sus medidas y su precio. Para que quien te descubre en una inauguración o en una feria pueda volver a mirar, y comprar, sin esperar a la siguiente.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


Una galería vende criterio: qué artistas ha elegido y por qué. La web tiene que dejar ver esa selección y, a la vez, poner fácil preguntar por una obra o comprarla.
Cada uno con su trayectoria, su forma de trabajar y su obra disponible. Su nombre es lo que más se busca.
Título, técnica, medidas, año y precio. Y que desaparezca al venderse, que es lo que da confianza.
Fechas, horario, dirección y fotos de la sala. Lo que busca quien ha visto el cartel.
El archivo de la galería, con fotos. Lo miran coleccionistas y artistas antes de escribirte.
Grabado, serigrafía o fotografía con tirada numerada. Precio más bajo y primera compra de mucha gente.
Certificado, embalaje y seguro de transporte. Las dudas que frenan a quien compra desde lejos.
Dónde vais a estar, con qué artistas. Trae a quien os conoció en un estand.
Con su nombre y su web, para que lo compruebes.
«Queríamos una web limpia para mostrar los coches y que la gente nos contactara fácil. Agendra nos resolvió el problema sin complicaciones ni costes altos.»
Miguel Ángel GómezMAG Import CarsNo son dibujos: es la web de ejemplo de galerías de arte sirviéndose ahora mismo, y se cambia de diseño con un clic sin perder nada de lo escrito.
Llámalo catálogo online, tienda o sistema de pedidos: en galerías de arte es lo mismo.
Vale igual si lo tuyo se llama galería de arte, galería, arte contemporáneo, venta de obra de arte o galería de pintura: es el mismo software para galería de arte, y la web que se lleva es esta.
Eliges galerías de arte en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono, y la web nace con lo que ofrece un negocio así —óleo sobre lienzo, 81 × 65 cm, obra sobre papel, 50 × 70 cm y grabado numerado, 38 × 28 cm—, que cambias por lo tuyo desde el panel.
Siete diseños y tu color, con tu web de galerías de arte al lado mientras eliges. Al terminar ya está publicada.

Óleo sobre lienzo, 81 × 65 cm y obra sobre papel, 50 × 70 cm, con su foto, su precio y su stock, y el pedido hecho desde la web, sin comisión por venta.
Quien entra en la web de una galería quiere saber a quién representas y qué ha hecho cada uno. Una obra suelta, sin nombre ni trayectoria detrás, se mira; una obra de un artista que ya conoces, se compra.
Su trayectoria, su forma de trabajar y su obra disponible. Es lo que se busca por su nombre, y lo que comparte el propio artista.
Título, técnica, medidas, año y precio. Las medidas son lo primero que mira quien piensa en una pared concreta.
Cada obra con una sola unidad: cuando se vende, deja de ofrecerse. Nadie paga una pieza que ya colgó otro.
Grabados, fotografía o serigrafía con su tirada numerada. Es la puerta de entrada para quien compra por primera vez.
Una exposición se ve unas semanas y se olvida. Contada en la web, con fotos de la sala y la obra que queda, sigue vendiendo cuando ya has descolgado.
Fechas, artista, horario y dirección. Es lo que busca quien ha visto el cartel o la publicación en redes.
Anunciadas con tiempo, en el blog o en una página propia. La lista de quien viene es la lista de quien compra.
Cada una con sus fotos y su texto. Es el currículum de la galería y lo que mira un artista antes de proponerte una muestra.
Dónde vais a estar y con qué artistas. Quien os conoció en un estand os busca después por el nombre.
Comprar arte da respeto, sobre todo la primera vez. Casi todas las dudas son las mismas, y contestarlas en la web es lo que hace que alguien escriba en vez de seguir mirando.
Si la obra va con certificado firmado por el artista o por la galería. Es la primera pregunta de cualquier coleccionista.
Cómo se embala una obra, si viaja asegurada y cuánto tarda. Quien compra desde otra ciudad lo necesita leer antes de pagar.
Que se puede pasar por la galería a verla, o pedir una visita fuera de horario. Una obra grande se decide delante de ella.
Si alguno de tus artistas acepta encargos a medida, dilo. Interioristas y empresas lo buscan para proyectos concretos.
Quien te descubre en una inauguración, en una feria o en el perfil de uno de tus artistas vuelve a buscarte días después. Si en ese momento encuentra la obra con sus datos y la puede pedir o preguntar por ella, la venta no espera a la siguiente exposición.
Título, técnica, medidas y precio, y en cuanto se vende deja de ofrecerse. Sin listas desactualizadas ni obras que ya no están.
Formulario y WhatsApp en todas las páginas para quien quiere verla en persona o saber más del artista. En arte, la mayoría de ventas empieza así.
Una cuota fija al mes. En obra de cientos o miles de euros, la comisión de un portal es mucho dinero por cada pieza.
Mucha gente ve una obra en una inauguración, en una feria o en el perfil de un artista, y no compra ese día. Lo decide después, en casa, y lo que hace entonces es buscar la galería. Si no encuentra la obra con sus datos, la decisión se enfría.
Cada artista con su página y su obra disponible. Quien busca su nombre llega a ti, que es quien lo representa, y no a un portal que vende de todo.
Técnica, medidas, año, precio y si está disponible. Lo vendido deja de ofrecerse solo, y nadie se ilusiona con una pieza que ya está en otra pared.
Formulario y WhatsApp en todas las páginas, para quien quiere verla en persona o saber más. La obra de precio alto casi siempre empieza así.
Nadie escribe «página web» cuando necesita galerías de arte: escribe el precio, la urgencia o la duda que tiene, y gana la web que lo contesta mejor que la de al lado.
Así es el panel de tu web de galerías de arte, con la agenda llena.

Tu web publicada en galerias-de-arte.agendra.es, con tus productos, tu horario y tus pedidos, sin tarjeta y sin límite de tiempo.
Tu web de galerías de arte con tu propio dominio y en Google. Sin permanencia.
Si dudas entre esto, encargar una web de galerías de arte a medida o quedarte solo en redes: lo que cuesta y lo que da cada opción.
Las dos cosas. Cada obra es un producto con su ficha, su precio y una unidad: quien la quiere la pide desde la web y, en cuanto se vende, deja de ofrecerse. Si una pieza la prefieres vender en persona, no la pongas en la tienda: enséñala en la página de su artista, con su ficha, y deja que pregunten por ella con el formulario.
Sí, y conviene: su nombre es lo que más se busca y lo que el propio artista enlaza desde sus redes. Las creas desde el panel, cada una con su dirección, su texto y sus fotos. Lo que no conviene es hacer páginas casi vacías: un artista con tres líneas y sin obra dice poco de la galería.
Sí: cada obra es un producto con su precio y sus unidades, y el pedido te llega al momento, sin comisión por venta. Lo que no hace es tasar obra ni llevar el inventario de la galería: es el escaparate y la caja, no el programa de gestión.
En la tienda, cada obra lleva su precio. La que prefieras no poner a la venta la enseñas en la página de su artista o en la galería de fotos, con su ficha y «precio a consultar» escrito en el texto, y quien se interese te escribe por el formulario o por WhatsApp. Es lo habitual con la obra de precio alto.
Con una entrada en el blog o una página propia, con las fechas, el artista, el horario y fotos de la obra. Cuando termine, no la borres: con las fotos de la sala pasa a ser una exposición pasada, que es lo que mira un artista o un coleccionista para saber cómo trabajas.
Sirve para que la encuentren y la miren con todos los datos. Las obras de precio alto casi nunca se compran con un clic, y no hace falta: el formulario de contacto y el botón de WhatsApp traen a quien quiere verla, saber más del artista o hablar de la forma de pago. La web hace la primera parte, que es que te escriban.
Sí, con la galería de fotos y en cada exposición. Una obra vista en una pared, con escala, se entiende mejor que recortada sobre fondo blanco. Las fotos se reducen solas al subirlas, así que puedes subir muchas sin que la web vaya lenta.
En un portal, la obra de tus artistas sale junto a la de miles de otros, con la comisión y las normas de la plataforma, y el comprador es del portal. En tu web estás solo tú, con tu selección y tu forma de contarla, y no pagas comisión por venta. Puedes seguir en el portal y llevar a tu web a quien ya te conoce.
Sí. Desde el panel añades opiniones reales de tus clientes, con su permiso, y salen con sus estrellas en todas las páginas de tu web, con la nota media junto a tu nombre. No se pueden inventar ni se traen solas de Google: lo que se publica es lo que te han dicho de verdad.
Tus artistas, la exposición de ahora y la obra disponible con sus medidas y su precio. Para que quien te descubre en una inauguración o en una feria pueda volver a mirar, y comprar, sin esperar a la siguiente.
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