Servicios, no disciplinas
SEO local, campañas de pago, contenido, redes. Cada uno con qué incluye, para quién es y cada cuánto se factura.
Vendes visibilidad: tu propia web es la primera prueba de que sabes hacerlo. Servicios claros, resultados con números y una llamada inicial que se reserva sola.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos


La estructura la manda tu oficio —áreas de práctica, horario y calendario van donde tienen que ir—, pero el aspecto lo eliges tú. No son dibujos: es una web de marketing digital sirviéndose ahora mismo, y es exactamente lo que te llevas.
Clara · Fondo blanco, aire y el color solo en los botones. La que no se equivoca nunca.
Se elige al crear la web y se cambia cuando quieras desde tu panel, sin perder nada de lo que hayas escrito.
Hay quien lo busca como agenda online para marketing digital, quien escribe «crear una web con reservas online» y quien busca sencillamente «programa de citas». Es lo mismo y es lo que hace esto: reservas online que se bloquean solas en tu agenda, sin llamadas y sin apuntar nada dos veces.
Profesionales con su web en Agendra, con su nombre y su negocio. Puedes abrir sus webs y verlas.
«Antes perdía muchas llamadas porque estaba trabajando. Ahora los clientes reservan desde la web a cualquier hora y yo solo miro el móvil cuando puedo. Muy fácil de montar.»
Esteban JiménezCerrajería Jiménez e Hijos«Necesitaba una web profesional para que la gente nos tomara en serio. En menos de una tarde la tenía publicada con nuestros servicios y formulario de contacto. Muy recomendable.»
No hace falta nada por detrás: en unos minutos está montada y publicada, con su enlace listo para pasarlo por WhatsApp.
Eliges marketing digital en la lista, el nombre de tu web y tu teléfono. De ahí salen la plantilla y la forma de reservar. Tus áreas de práctica y tu horario: salen con lo de siempre en un negocio parecido al tuyo, para no empezar de cero: tú corriges lo que no aplique.
Tres diseños y el color que quieras, viendo tu propia web al lado. Al terminar ya está publicada.

Todo en un panel: reservas, calendario, cobros y tu propia web. Así luce por dentro, con citas de verdad puestas.

Lo que tienes hoy, lo que viene y quién te ha escrito, nada más entrar.
Nadie contrata a quien promete primeras posiciones desde una web que no sale en Google. Es la objeción que más veces te has encontrado y la única que no se rebate hablando.
SEO local, campañas de pago, contenido, redes. Cada uno con qué incluye, para quién es y cada cuánto se factura.
De cuánto a cuánto, en qué plazo y con qué inversión. Un «+300 %» sin punto de partida no lo lee nadie que sepa comprar.
El paso que más cuesta dar. Publicado como servicio a cero euros, con su hueco en la agenda.
Decir con quién no trabajas te quita las llamadas que no van a ningún sitio y te sube la confianza de las que sí.
El marketing digital se compra a ciegas y por eso el precio es la primera pregunta. Contestarla antes de la llamada filtra mejor que cualquier formulario.
La gestión recurrente, con lo que entra y lo que no. Es lo que sostiene un mes normal.
Una auditoría, un lanzamiento, una migración. Con precio y con plazo.
Si cobras sobre la inversión publicitaria, dilo: el cliente ya sabe que existe y desconfía de quien lo oculta.
Lo que se paga a Google o a Meta no es tu tarifa. Separarlo evita la discusión del tercer mes.
La búsqueda que trae clientes no es «marketing digital»: es «agencia de SEO en Sevilla» o «gestión de Google Ads para clínicas».
SEO, Ads, redes, email. Una página por cada uno compite por su búsqueda; una sola las pierde todas.
Hasta cincuenta y dos municipios con página propia, cada una con su texto. No valen cincuenta iguales cambiando el nombre.
El blog es tu escaparate técnico: lo que escribes demuestra que sabes mejor que cualquier lista de logotipos.
La web se da de alta sola en Search Console, así que sabes por qué búsquedas te encuentran de verdad.
Todo esto está desde que te das de alta, sin instalar ni contratar nada aparte. Lo que no lleve marca, también en el plan gratis.
Eligen servicio, día y hora, y el hueco se bloquea solo en tu agenda.
Si el cliente deja su correo, le llega un aviso antes de venir.
Al momento y con los datos de quien lo hace, sin esperar a mirar el panel.
Con un clic cambias de diseño entero, sin tocar ni perder los textos.
«Marketing digital en…» para cada pueblo de tu provincia donde trabajas.
Desde tarifas hasta cómo llegar, o una página por servicio, para atrapar búsquedas concretas.
El panel entero cabe en el móvil como una app, con los avisos al momento.
Con tu dirección propia y las citas volcadas en tu calendario.
Plan ProfesionalCómo funciona por dentro: el software para agendar citas, cómo crear tu agenda online y los recordatorios de citas.
Se puede montar de varias formas. Esta es la comparación entre hacerla con Agendra, pagar una a medida o vivir solo de las redes.
| Qué se compara | Agendra | Web a medida | Solo redes sociales |
|---|---|---|---|
| Reservas online | Incluidas y conectadas a tu horario | Si se encargan y se pagan aparte | No: se piden por mensaje |
| Cuánto tarda en estar publicada | Unos minutos | Semanas, según el proyecto | Al momento, pero no es tu web |
| Quién cambia textos, fotos y precios | Tú, desde el panel | Normalmente, quien la hizo | Tú, publicación a publicación |
| Tu dominio y salir en Google | Sí, con el plan Profesional | Sí | No: el perfil es de la red social |
| Lo que cuesta | Desde 0 €; 29 €/mes + IVA con dominio | Un pago inicial y, a menudo, mantenimiento | Gratis, pero sin web propia |
Arranca gratis y sin pedir tarjeta. Pasas al plan de pago el día que quieras tu dominio propio y aparecer en Google.
Tu web publicada en marketing-digital.agendra.es, con tus áreas de práctica, tu horario y tus reservas. Sin límite de tiempo y sin tarjeta.
Con esto entra tu dominio, que la web pueda salir en Google y el aviso de cada reserva por correo. Sin permanencia ni ataduras.
Porque las dos acaban en el mismo sitio: alguien que te busca por tu nombre antes de escribirte. Esa persona ya está interesada, y lo que encuentre decide si te escribe o se lo piensa. Una web con tus servicios, tus precios y tus resultados convierte esa búsqueda en una llamada reservada; un perfil de LinkedIn sin nada detrás la deja en nada.
Lo que ve tu cliente es tu dominio, tus textos, tus colores y tus casos: de cara afuera es tu web. Lo que te ahorras es el mes de ida y vuelta con un diseñador y la factura de mantenimiento. Y si quieres, se cambia el color, la tipografía y la forma de los botones desde el panel, sin tocar código.
Sí. El plan Estudio lleva cinco webs y el Agencia diez, cada una con su dominio, su contenido y su plantilla, desde un mismo panel y con una sola factura. Puedes tener una de citas, otra de tienda y otra de catálogo sin repetir el mismo molde.
No, y quien te lo prometa te está vendiendo humo, cosa que en tu gremio ya sabes. Lo que hace la web es no estorbarte: carga rápida, es correcta en móvil, tiene una página por servicio y por ciudad, genera su sitemap y se da de alta sola en Search Console. El contenido y los enlaces los pones tú, que es tu oficio.
Sí, y conviene, con dos cuidados: pide permiso y no publiques datos que identifiquen cuentas ajenas. Un caso con el sector, el punto de partida, lo que hiciste y en cuánto tiempo vale más que una captura de una gráfica sin ejes. Las opiniones de clientes reales salen con sus estrellas en todas las páginas y con la nota media junto a tu nombre.
Sí. Publicas «Llamada inicial» de treinta minutos a cero euros, pones tus huecos y quien entra elige uno. Le llega su confirmación y a ti el aviso, y si usas Zoom, Meet o Teams pones tu enlace y viaja en la confirmación. Ese ida y vuelta de correos es donde se enfrían la mitad de los contactos.
Entonces Google Maps no es para ti: la ficha de empresa es para negocios que atienden en persona. Lo que te trae clientes es la propia web, con una página por servicio y tus artículos. Para que entre en Google hace falta conectar tu dominio propio, que está desde el plan Profesional.
Sí. Enciendes el botón con tu número desde el panel y sale en todas las páginas. El mensaje te llega ya empezado, diciendo desde qué web te escriben, así que sabes de dónde viene sin preguntar. Se apaga cuando quieras.
Vendes visibilidad: tu propia web es la primera prueba de que sabes hacerlo. Servicios claros, resultados con números y una llamada inicial que se reserva sola.
Gratis · Sin tarjeta · Sin permanencia · Publicada en minutos